Ocho personas han perdido la vida y 1,8 millones se han visto afectadas por las fuertes lluvias e inundaciones que golpean a casi una treintena de provincias de Tailandia, entre ellas Bangkok, donde el agua sigue cubriendo parte de la ciudad y mantiene aislados a varios distritos.
El Departamento para Prevención y Mitigación de Desastres (DDPM) detalló en su último balance que los fallecimientos se han registrado en Sa Kaeo, con cinco víctimas mortales, Chanthaburi, con dos, y Saraburi, con una, todas ellas en la región centro oriental. En la capital no se han notificado víctimas, pese a la magnitud del temporal y a la persistencia de las inundaciones.
En total, 1.793.887 personas han resultado afectadas por las precipitaciones que castigan al país desde mediados de mes, de las cuales 163.280 corresponden a Bangkok. La situación en la metrópoli sigue siendo especialmente delicada, aunque las autoridades confían en una mejora progresiva a medida que baje el nivel del agua en los canales.
“Prevemos que los niveles de agua en los canales descenderán gradualmente, y, a medida que disminuyan, podremos drenar las carreteras y las comunidades”, señaló el gobernador de Bangkok, Chatchart Sittiphan, al referirse a la evolución prevista en la ciudad.
El impacto del temporal ha sido especialmente intenso en la capital. Según el registro pluvial, Bangkok recibió este fin de semana cerca de 300 milímetros de lluvia, equivalentes a unos 30 millones de metros cúbicos de agua, una cifra que se aproxima a la que la ciudad suele acumular durante todo septiembre, uno de los meses más lluviosos del año.
En distintos puntos de la ciudad, las lluvias continuaban de forma intermitente este lunes por la mañana. En barrios céntricos como Ekkamai seguían cayendo chubascos, mientras otras zonas permanecían parcialmente anegadas, como los distritos de Prawet y Lat Phrao. Para hacer frente a la emergencia, en la capital se han habilitado 233 centros temporales de evacuación.
El Departamento tailandés de Meteorología prevé que las lluvias se desplacen entre hoy y el martes hacia el norte del país, antes de avanzar al oeste y alcanzar Birmania, donde también se registran graves inundaciones. En Bangkok, la mejoría podría empezar a notarse a partir del miércoles.
Ante la persistencia de la emergencia, las autoridades mantienen el estado de desastre decretado el sábado en los 50 distritos de Bangkok. La ciudad, con unos 9 millones de habitantes en su término municipal y más de 15 millones en su área metropolitana, afronta así uno de los episodios de inundaciones más complicados de los últimos años.
El primer ministro, Anutin Charnvirakul, decretó además el lunes y el martes como días no laborables para los trabajadores públicos en Bangkok y en las provincias anexas, con el fin de reducir los desplazamientos hacia la capital. También pidió la colaboración de bancos y empresas privadas. Los colegios de la metrópoli permanecerán cerrados el martes.
Anutin, que suspendió su visita al Reino Unido para regresar al país, encabezó este lunes una reunión de emergencia para evaluar la situación y estudiar posibles ayudas para los afectados. En un comunicado difundido por el Gobierno, instó a los organismos oficiales a drenar el agua de las zonas afectadas “lo más rápido posible” y a acelerar el reparto de asistencia a las familias perjudicadas.
Mientras tanto, las autoridades de Bangkok informaron de la distribución de unos 25.000 paquetes de alimentos durante la jornada, según publicaron en su perfil de Facebook. A esa labor se han sumado también grupos de voluntarios. La oenegé Bangkok Community Help explicó a EFE que ha movilizado a sus equipos para “preparar y distribuir alimentos” entre los residentes de las comunidades afectadas y que trabaja además en la puesta en marcha de un refugio temporal.
Bangkok es especialmente vulnerable a las inundaciones cuando se producen lluvias intensas. Su ubicación sobre el delta del río Chao Phraya, a unos 1,5 metros sobre el nivel del mar, la histórica sobreexplotación de los acuíferos subterráneos, que ha contribuido al hundimiento de la metrópolis, y su extensa red de canales explican parte de esa fragilidad.
Las inundaciones afectan en total a 27 provincias, incluida