El transporte urbano de Santa Cruz paralizó este lunes sus operaciones en rechazo al Decreto Supremo 5716, norma que dispone la eliminación de la subvención al diésel y que, según el sector, agrava la situación económica de los choferes. La medida dejó a miles de ciudadanos sin el servicio habitual y los obligó a buscar alternativas para poder desplazarse dentro de la capital cruceña.
Mario Guerrero, dirigente del transporte urbano, afirmó que el repliegue fue total tanto en la ciudad como en las provincias del departamento. Según explicó, el incremento en el precio de los repuestos y el encarecimiento de la canasta familiar golpean de manera directa al sector, que sostiene que ya no puede seguir operando bajo las condiciones actuales.
“Efectivamente, el transporte se ha replegado al 100% en la ciudad de Santa Cruz, también en las provincias”, declaró Guerrero al confirmar la magnitud de la medida.
El representante del sector también dirigió sus críticas al Concejo Municipal de Santa Cruz, al que acusó de no haber respondido a su pedido de establecer un pasaje transitorio. Aseguró que los transportistas intentaron alcanzar un entendimiento antes de asumir la decisión de suspender el servicio.
“Nosotros hemos tenido toda la voluntad, nos hemos reunido con todas las autoridades para no llegar a esto, pero lamentablemente hemos tenido que llegar a esto”, manifestó, al tiempo que pidió disculpas a los usuarios afectados por la falta de transporte.
Guerrero informó además que los transportistas se concentrarán desde las 08:00 en el Parque Urbano y luego marcharán de manera pacífica hacia el Concejo Municipal, en el marco de sus protestas por la situación que atraviesa el sector.
En distintos puntos de la ciudad, la ausencia de micros y otros vehículos de transporte público obligó a la población a recurrir a motocicletas, camionetas, camiones y otros medios improvisados para poder movilizarse. La jornada estuvo marcada por las dificultades para trasladarse en medio del repliegue anunciado por los choferes.
Pese al impacto que la medida tiene sobre los usuarios, Guerrero insistió en que el sector considera indispensable una nivelación de tarifas. Argumentó que los transportistas deben cumplir con compromisos bancarios y asumir gastos de repuestos, lubricantes e insumos que, según dijo, se han encarecido de forma constante.
“Nosotros necesitamos sí o sí una nivelación porque nosotros tenemos deuda en la banca, tenemos que pagar mensualmente a la banca, tenemos que hacer también las compras de los repuestos, los insumos, los lubricantes”, explicó.
El dirigente también cuestionó que las tarifas del transporte urbano permanezcan congeladas desde hace 13 años y rechazó que la discusión sea derivada únicamente a una mesa técnica. Advirtió que, si no reciben respuestas, continuarán con las movilizaciones.
Sobre la convocatoria del Gobierno nacional al diálogo con el sector, Guerrero señaló que durante la jornada definirán si asistirán a la reunión prevista en La Paz, en coordinación con su dirigencia nacional.
Asimismo, criticó las medidas anunciadas por el Ejecutivo para facilitar créditos y promover la conversión de vehículos a gas o eléctricos, al considerar que todavía existen dudas sobre su reglamentación y su aplicación práctica.
Mientras no se alcance un acuerdo con las autoridades, el transporte urbano mantiene su medida de presión y la ciudad de Santa Cruz sigue enfrentando serias dificultades de movilidad.