El Gobierno puso en marcha un estudio para definir si el transporte pesado en Bolivia puede incorporar Gas Natural Licuado (GNL) como una alternativa energética. La instrucción fue dada por el presidente del Estado, Rodrigo Paz, al ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, según informó esa cartera mediante un boletín institucional.
La decisión se conoce en un contexto marcado por las protestas de sectores del transporte, que cuestionan la eliminación de la subvención al diésel, medida que elevó su precio casi al doble. De acuerdo con la información oficial, el carburante pasó de Bs 9,80 a Bs 17,95 para alinearse con el valor internacional.
Obras Públicas explicó que la iniciativa se enmarca en una visión más amplia de transformación del transporte nacional, orientada a avanzar de manera progresiva hacia una matriz energética con mayor presencia del gas natural y a impulsar la modernización del parque automotor. En ese marco, el ministerio anunció que realizará una evaluación sobre la viabilidad técnica, económica y logística del GNL.
El análisis contemplará aspectos como la infraestructura necesaria para almacenamiento y abastecimiento, la instalación de estaciones de servicio, la autonomía de los vehículos, los costos operativos y las condiciones requeridas para su implementación. Con ello, el Gobierno busca establecer si esta opción puede convertirse en una alternativa real para el transporte pesado.
“Estamos trabajando en una transformación estructural del transporte boliviano. Primero avanzamos con el GNV para el transporte público y ahora, por instrucción del presidente Rodrigo Paz, vamos a estudiar una alternativa específica para el transporte pesado: el GNL”, señaló el ministro Zamora, según la nota de prensa difundida este lunes.
La cartera de Estado sostiene que el objetivo es ofrecer opciones energéticas más eficientes para el sector y reducir de forma gradual la dependencia de combustibles líquidos. En ese sentido, remarcó que el uso de GNL en el transporte pesado ya está consolidado en otros países, entre ellos China, Estados Unidos y varias naciones europeas, especialmente en camiones de larga distancia.
Según Obras Públicas, el GNL representa una alternativa al diésel porque puede reducir costos operativos, disminuir emisiones contaminantes y ofrecer una autonomía adecuada para recorridos extensos. Además, considera que su incorporación permitiría diversificar la matriz energética del transporte.
El planteamiento de avanzar con GNV para el transporte público y estudiar el GNL para el transporte pesado, sostuvo el ministerio, responde a una misma línea de acción: transformar la matriz energética del transporte boliviano, modernizar el parque automotor y buscar soluciones de largo plazo.
“Estamos haciendo las cosas diferentes: no se trata solamente de enfrentar una coyuntura, sino de encontrar soluciones estructurales para Bolivia”, afirmó Zamora, al retomar el mensaje de su despacho.