La puesta en vigencia de tarifas transitorias en el servicio de micros de Tarija abrió un nuevo frente de críticas entre organizaciones vecinales y dirigencias vinculadas al transporte y al municipio, en medio de un debate marcado por el reajuste de costos tras el levantamiento de la subvención al diésel.
Desde el sábado rigen en la capital tarijeña nuevos pasajes mientras se elabora un estudio técnico que definirá el tarifario definitivo. El esquema aprobado establece que los adultos pagan 3,50 bolivianos, los adultos mayores 2,50, los universitarios 2,00 y los estudiantes de secundaria y primaria 1,50 bolivianos.
La Federación de Juntas Vecinales de Cercado, a través de su dirigente Ramiro Ríos, expresó su rechazo al acuerdo alcanzado con la Alcaldía y los transportistas, además de cuestionar a los representantes barriales que lo respaldaron. Según señaló, no considera adecuada la negociación y observó especialmente los incrementos aplicados a universitarios y estudiantes de primaria.
Ríos sostuvo que la mayoría de los micros opera con gas natural vehicular y que solo una parte menor utiliza diésel, por lo que, a su criterio, el ajuste no justifica los incrementos aprobados en algunas categorías. También manifestó su desacuerdo con lo que calificó como la participación de dirigentes que no representarían a la institución.
La mesa directiva de la Fejuve Cercado también objetó que el incremento para universitarios y escolares de primaria sea de cincuenta centavos y que la tarifa diferenciada solo se aplique de lunes a viernes. Los representantes vecinales argumentaron que los universitarios también desarrollan actividades académicas durante el fin de semana y que muchos provienen de otras regiones.
En ese contexto, los dirigentes anunciaron que mantienen reuniones con parte de la Federación Universitaria Local y que en los próximos días impulsarán marchas y movilizaciones en rechazo al incremento.
Por su parte, el presidente de la Federación Departamental, Ronald Garnica, defendió el proceso de negociación y explicó que la posición inicial de su organización era mantener congeladas las tarifas, especialmente para los estudiantes de todos los niveles. Sin embargo, afirmó que en las mesas de trabajo se presentaron informes técnicos que llevaron a considerar el nuevo esquema.
Garnica aseguró que la intención fue evitar un incremento brusco y recordó que la postura de su entidad era que no hubiera ningún aumento. Añadió que la decisión se tomó luego de sentarse en mesas técnicas con diferentes instituciones.
Sobre el nuevo estudio tarifario, indicó que no existe un plazo definido, aunque se realizará el seguimiento correspondiente. Señaló además que se trata de un procedimiento minucioso que no solo debe considerar el precio del diésel, sino también otros costos como mantenimiento, repuestos y aceite.
En paralelo, el alcalde Johnny Torres Terzo destacó el acuerdo alcanzado y afirmó que Tarija cuenta con el pasaje más económico del país. Según dijo, la tarifa provisional general de 3,50 bolivianos está por debajo de lo que se paga en ciudades como Potosí y Sucre, donde mencionó que el pasaje llega a 4,50 bolivianos.
Torres sostuvo que se hizo un esfuerzo importante para lograr una conciliación que beneficie a la población y remarcó que el objetivo es cuidar el bolsillo de la gente, especialmente de los sectores vulnerables. También confirmó que se trabaja en el nuevo estudio tarifario que definirá los precios del transporte público.
A este escenario se suma el reclamo de estudiantes de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho, quienes exigen al Rectorado poner en funcionamiento los buses que permanecen sin uso para apoyar el traslado de universitarios y ayudar a reducir el impacto del incremento de los pasajes.
Los estudiantes cuestionaron que, pese a contar con esos vehículos, la universidad no haya dado hasta ahora una respuesta concreta a la demanda de transporte universitario, en coordinación con la Federación Universitaria Local.