Un incendio registrado en la comunidad de Kincha Chata, en el municipio de Mizque, Cochabamba, dejó como resultado la muerte de Narciso Camacho Ricaldes, de 57 años, de acuerdo con el reporte preliminar emitido por la Unidad de Gestión de Riesgos del municipio.
La emergencia, además de la pérdida humana, ocasionó un daño ambiental de gran magnitud. Según la información inicial, el fuego afectó cerca de 2.500 hectáreas de superficie, lo que encendió las alertas en la zona y motivó la activación de un operativo de respuesta para frenar el avance de las llamas.
La intervención se desplegó en la tarde noche del martes 6 de octubre con la participación coordinada de la Alcaldía de Mizque, el Viceministerio de Defensa Civil, las Fuerzas Armadas, Bomberos y la Gobernación de Cochabamba. El objetivo fue contener el incendio y evitar que siguiera expandiéndose hacia más áreas habitadas y productivas.
Como parte de las acciones de combate, un helicóptero de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), equipado con el sistema Bambi Bucket, realizó primero un reconocimiento de la zona y luego ejecutó cinco misiones contra el fuego. En total, la aeronave efectuó 30 descargas de agua, con un volumen aproximado de entre 800 y 900 litros por cada una, para apoyar la mitigación de los focos activos.
En el operativo también participaron efectivos del SAR-FAB, SBRAB, la Brigada Aérea, personal militar, bomberos, comunarios y voluntarios, además de funcionarios departamentales y municipales. Desde el municipio, el personal local colaboró con el carguío de agua para abastecer al helicóptero y sostener las operaciones aéreas durante la emergencia.
Las tareas continuaban orientadas a sofocar el incendio y reducir el riesgo para las familias, viviendas y recursos naturales de la región, en medio de una situación que dejó un fuerte impacto en Mizque.