Agentes de seguridad del recinto penitenciario de máxima seguridad de Chonchocoro, en el municipio de Viacha, interceptaron un teléfono celular que presuntamente estaba destinado a Fernando Cerimedo durante controles de seguridad e inspecciones preventivas realizados en el penal. El dispositivo fue incautado antes de que llegara a estar en posesión del interno al que iba dirigido.
La información fue confirmada por el director nacional de Seguridad Penitenciaria, el coronel Aldrin Cordero, y por el gobernador y director de Chonchocoro, el mayor Edgar Espinoza. De acuerdo con lo señalado por las autoridades, la maniobra fue detectada cuando un privado de libertad, que cumple funciones vinculadas a la venta de comida y a la facilitación de la alimentación de otros reclusos, intentó ingresar el aparato con la intención de entregárselo a Cerimedo, según la versión difundida por Unitel.
Cordero explicó que, tras recibir la información, la guardia penitenciaria activó requisas preventivas y selectivas, en las que se logró secuestrar el dispositivo móvil. Añadió que ya se establecieron los mecanismos para iniciar el proceso disciplinario correspondiente, conforme a lo dispuesto en la Ley 2298.
Consultado sobre la relación entre el intermediario y Cerimedo, el coronel aclaró que no existe un vínculo familiar ni otro tipo de relación cercana, sino únicamente una persona que le llevaba la alimentación.
Por su parte, Espinoza ratificó que el teléfono fue interceptado en los filtros de control antes de ingresar al sector donde permanece alojado Cerimedo. También precisó que el exasesor presidencial y analista político no tuvo contacto ni posesión del aparato. Según indicó, el caso ya se encuentra en fase de investigación y se activaron de inmediato los procedimientos disciplinarios previstos en la Ley 2298 de Ejecución Penal y Supervisión.
El recluso involucrado permanece bajo custodia y será sometido a un proceso sumariante para determinar la falta disciplinaria y la sanción que corresponda. En paralelo, la dirección del penal investiga cómo fue introducido el celular al recinto, sin descartar mecanismos irregulares como el camuflaje en encomiendas, el ingreso de víveres u otros productos, o la posible ayuda de visitantes y familiares.