Los choferes de cisternas de Cochabamba se declararon en emergencia y permanecen en los alrededores de la refinería de Valle Hermoso, donde expresaron su molestia por las demoras en el carguío, la falta de asignaciones de combustible y los problemas de coordinación que, según señalan, afectan su trabajo diario.
Los transportistas relataron que llegan desde la madrugada para intentar ingresar a la planta, pero deben esperar durante varias horas antes de obtener turno. De acuerdo con sus testimonios, en algunos casos la espera puede extenderse hasta 12 horas, mientras que otros aseguraron que permanecen hasta la noche aguardando una respuesta.
Uno de los conductores contó que se presentan desde las tres de la madrugada con la intención de cargar combustible, aunque antes de ingresar reciben la información de que no existe asignación. Otro transportista indicó que los retrasos suelen durar entre cinco y ocho horas y que, pese a llegar temprano, el primer viaje recién puede concretarse entre las 13:00 y 14:00.
Los choferes también cuestionaron la coordinación entre el centro comercial y el área logística de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Señalaron que, en varias ocasiones, ingresan a la refinería solo para enterarse de que no hay combustible disponible para el carguío.
Según manifestaron, en este momento no cuentan con gasolina ni diésel asignados y consideran que el problema responde a la falta de coordinación entre las instancias responsables dentro de YPFB. Además, afirmaron que el cambio en el sistema de trabajo habría agravado la situación. Explicaron que antes operaban con un sistema de sellos, pero que tras su modificación comenzaron los mayores retrasos.
Ante este panorama, los transportistas anunciaron que se mantienen en emergencia y en una huelga de brazos caídos. Sin embargo, aclararon que por ahora no ejecutan un paro ni bloqueos.
Los conductores pidieron una reunión con los responsables de logística de YPFB y con los distritales, con el objetivo de encontrar una solución a las demoras en el carguío y asegurar el despacho de combustible hacia los surtidores de Cochabamba.