El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, lanzó este miércoles de manera oficial el Censo Agropecuario 2026 en un acto realizado en Trinidad, Beni, con un mensaje centrado en la necesidad de contar con información transparente, planificación regionalizada y control nacional e internacional para evitar el “maquillaje” de cifras con fines políticos.
Durante su discurso, el mandatario sostuvo que este levantamiento estadístico permitirá orientar de manera precisa el desarrollo de cada región y definir el rumbo de las familias y de los distintos sectores productivos. También remarcó que la información obtenida debe ser abierta al escrutinio y servir para mostrar al exterior la realidad productiva del país. “Será un censo que te va a permitir cambiar, transformar tu región, saber exactamente hacia dónde apuntar, hacia dónde va tu familia, hacia dónde va tu sector, pero también invitar al mundo que venga, Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia, que vengan a vernos y decirle. ‘Mire, aquí está la información’”, expresó.
El Censo Agropecuario 2026 fue declarado de prioridad mediante el Decreto Supremo 5658 y estará a cargo del Instituto Nacional de Estadística (INE), que asumirá la tarea después de 13 años de la última actualización del sector, realizada en 2013. Para esta operación estadística se prevé la movilización de más de 7.000 empadronadores en todo el país, dentro de una convocatoria que generó cerca de 6.500 empleos directos temporales en funciones técnicas, con el objetivo de recopilar la información directamente de cada Unidad de Producción Agropecuaria.
Paz Pereira destacó el alcance humano de la tarea y se refirió a los empadronadores como protagonistas de una labor que, según dijo, llegará a cada rincón del territorio. “Dios bendiga a nuestros hijos que tengan un futuro y que no se tengan que ir de la patria. Dios bendiga esos 7.500 empadronadores que tendrán que caminar recorrer cada uno de los jirones de la Patria. Están hasta con sleeping para dormir, por si acaso se tienen que quedar en algún punto y no puedan retornar. Son héroes, de la transformación de la Patria”, afirmó.
En su intervención, el jefe de Estado explicó que el objetivo no se limita a contabilizar lo que existe en el país, sino a establecer con claridad qué se produce, cómo se produce y dónde se produce, además de identificar la tecnología y los recursos económicos necesarios para impulsar el desarrollo nacional. En ese marco, insistió en que la información obtenida debe convertirse en una base real para la toma de decisiones estratégicas.
El presidente también subrayó que la recolección de datos contará con el acompañamiento de organismos internacionales, del sector público y del ámbito privado. A la vez, cuestionó duramente los resultados de mediciones anteriores e instruyó formalmente al INE y al ministerio correspondiente a revisar de manera exhaustiva el último censo general.
Paz Pereira vinculó además la calidad de la información estadística con la posibilidad de abrir a Bolivia a los mercados internacionales y atraer inversión extranjera mediante alianzas con productores locales. Según planteó, contar con datos precisos permitirá mostrar las capacidades reales del territorio boliviano y brindar certidumbre a las familias y a los sectores productivos, con el propósito de evitar la migración de las futuras generaciones.
Otro de los ejes abordados por el mandatario fue la formación de recursos humanos. En su criterio, los resultados del censo deberán incidir en una transformación profunda del sistema educativo nacional, en la que las universidades regionales tendrán un papel clave para preparar profesionales acordes con las vocaciones productivas de cada zona.
En esa línea, ratificó el esquema de competencias de la Agenda ‘50-50’ acordado previamente con las autoridades subnacionales. Según explicó, el 50% de la educación fiscal será de orden y tuición nacional, con materias troncales como geografía, física y biología, mientras que el otro 50% será gestionado y diseñado de forma autónoma por cada región, en coordinación con sus organizaciones vivas, para definir el perfil del recurso humano que necesitarán a futuro de acuerdo con sus potencialidades.
Al cierre de su intervención, el presidente afirmó que estas acciones buscan construir la patria de forma directa con la gente y dotar al Estado de una base técnica indispensable para tomar decisiones estratégicas.
Por su parte, el INE informó que el levantamiento de datos apunta a obtener una “radiografía” precisa del campo boliviano, con el fin de