El Fondo Monetario Internacional (FMI) difundió este martes su informe de Perspectivas de la Economía Mundial de octubre de 2026 y volvió a ubicar a Bolivia entre las economías con peor desempeño de la región. Para este año, el organismo proyecta una contracción de 3,0% del Producto Interno Bruto (PIB), la más profunda de Sudamérica.
De acuerdo con el cuadro correspondiente al hemisferio occidental incluido en el reporte, Bolivia habría cerrado 2025 con una caída de 1,6% y mantendría la recesión en 2027, cuando el FMI prevé otro retroceso de 1,5%. Con esas cifras, el país acumularía tres años consecutivos de crecimiento negativo.
La proyección boliviana contrasta con el panorama global y regional que dibuja el organismo. El FMI estima un crecimiento de 3,1% para la economía mundial en 2026 y de 2,3% para América Latina y el Caribe. En ese mismo escenario, Brasil avanzaría 2,2% y Paraguay 4,5%.
El informe también advierte un deterioro en materia de precios para Bolivia. La inflación llegaría a 12,7% en 2026, el segundo registro más alto de Sudamérica después de Venezuela, con 467,9%, y Argentina, con 32,5%. Para 2027, el FMI prevé que la inflación boliviana volvería a acelerarse hasta 15,8%.
En el frente laboral, el organismo proyecta un aumento del desempleo en el país. La tasa pasaría de 3,3% en 2025 a 4,5% en 2026 y alcanzaría 5,2% en 2027.
El FMI atribuye el débil desempeño global al impacto de la guerra en Medio Oriente, que mantiene el precio del petróleo en 95,74 dólares por barril, con un alza de 41%, y el gas europeo en 20 dólares por MMBtu. En ese contexto, sostiene que los países importadores de energía y con poca vinculación al auge de la inteligencia artificial, como Bolivia, enfrentan “la configuración más difícil”.