El posible incremento salarial para 2027 continúa en evaluación por parte del Gobierno, mientras la dirigencia nacional de los gremiales cuestiona que una medida de ese tipo no alcanzaría a la mayoría de los trabajadores del país.
El ministro de Trabajo, Williams Bascopé, informó ayer que el Ejecutivo todavía analiza distintos factores antes de asumir una decisión sobre un eventual aumento salarial para el próximo año. Según explicó, la revisión incluye la situación económica nacional y sus efectos sobre los ingresos de la población, por lo que aún no existe una determinación definitiva.
“Estamos a una evaluación, una suerte de radiografía y, obviamente, ver esta situación del tema económico que ha pasado. Hay que hacer una evaluación de varios factores, desde el tema del poder adquisitivo, del peso boliviano, de lo que tenemos de ingresos y egresos, desde el tema de las importaciones, exportaciones, la fluctuación del dólar, son varios factores que debemos analizar”, señaló Bascopé, de acuerdo con Unitel.
En ese contexto, César González, máximo ejecutivo de la Confederación de Gremiales de Bolivia, sostuvo que el beneficio no llega a 85 de cada 100 personas, por lo que pidió condiciones económicas para los trabajadores por cuenta propia, sector que, según dijo, representa esa parte de la población.
El ministro agregó que, una vez concluido el análisis, corresponderá definir los pasos a seguir con responsabilidad y en función de la realidad nacional. También remarcó que la evaluación debe tomar en cuenta la situación socioeconómica que atraviesa el país.
Desde la dirigencia gremial, González expresó su molestia porque, según afirmó, el Gobierno ha usado al trabajador por cuenta propia y al gremial como bandera, pero no ha atendido sus demandas. “Nos alegramos por los que agarran sueldo, pero le decimos al Gobierno que ha utilizado como bandera al trabajador por cuenta propia y gremial, ¿cuándo se va a acordar de nosotros?”, cuestionó.
Entre sus principales planteamientos, el dirigente pidió que el crédito blando con una tasa del 6% anual se haga efectivo para las familias bolivianas y llegue a distintos sectores con montos de hasta Bs 300.000.
González también afirmó que el sector necesita iniciar una migración hacia actividades productivas, aunque advirtió que para ello requiere condiciones favorables. En ese marco, señaló que esperan una respuesta a proyectos de ley que permitan al Gobierno impulsar una mayor producción nacional.