El abastecimiento de combustible en Tarija mostró una mejora en los últimos días, según informó este lunes el presidente de la Asociación de Surtidores Privados (Asosur) Tarija, Moisés Hidalgo, quien atribuyó la reducción de filas a un mayor control sobre el carguío reiterado. Sin embargo, advirtió que durante el fin de semana se presentó un contratiempo por la falta de sello de origen en algunas cisternas, lo que retrasó parte del proceso de descarga.
Hidalgo explicó que la pasada semana hubo una mejor coordinación con el Ministerio de Hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), instancia en la que incluso se realizó una reunión de evaluación el viernes. En ese encuentro, dijo, se identificaron cuellos de botella que estaban afectando el normal abastecimiento.
Según señaló, el problema no pasa por la falta de volumen de combustible, sino por la demanda elevada que se generó a causa de la especulación. En ese marco, destacó que la ANH intensificó los controles al carguío reiterado y que se detectaron casos de vehículos que compraban combustible en diferentes surtidores o en el mismo establecimiento, pero en horarios distintos, aprovechando los cambios de turno.
Uno de los episodios que complicó la atención se registró el domingo, cuando llegaron cisternas sin sello de origen. Esa situación obligó a retrasar la descarga en los tanques de YPFB mientras se enviaban muestras a laboratorio para verificar la calidad del producto.
Hidalgo insistió en que uno de los temas pendientes es la instalación de un laboratorio propio en Tarija, con el fin de agilizar las pruebas de calidad y evitar interrupciones en el suministro. A su criterio, contar con ese recurso en cada jurisdicción permitiría resolver con mayor rapidez este tipo de verificaciones y reducir el riesgo de cortes en el abastecimiento.