Estudiantes de La Plata dio un golpe de autoridad en el Maracaná y se metió en la final de la Copa Libertadores después de eliminar a Flamengo en una tanda de penaltis en la que apareció la figura de Fernando Muslera. El equipo argentino, que jugó toda la segunda mitad con un hombre menos, resistió el empuje del conjunto brasileño y se impuso por 2-3 desde los once metros tras el 0-0 en el tiempo reglamentario.
La clasificación tuvo un valor aún mayor por el escenario y por el contexto. Flamengo no consiguió marcar ni en la ida, disputada la semana pasada en Argentina, ni en la vuelta en su estadio, donde se encontró con un rival ordenado, combativo y capaz de sostener el resultado incluso después de la expulsión de Baltasar Rodríguez por doble amarilla en el inicio del segundo tiempo. La acción dejó a Estudiantes con diez futbolistas en el minuto 50, pero ni así logró el equipo local quebrar la resistencia de los de La Plata.
La eliminatoria se jugó con mucha tensión desde el arranque. El conjunto dirigido por el ‘Cacique’ Medina salió a imponer presencia con un planteamiento duro y físico, en un partido que el árbitro uruguayo Gustavo Tejera permitió que se disputara con bastante contacto antes de mostrar la primera amarilla a Baltasar Rodríguez en el minuto 35. En medio de ese intercambio de golpes, aparecieron también las ocasiones. Estudiantes tuvo la más clara en una doble oportunidad que Agustín Rossi desactivó con una intervención brillante.
Primero, González Pírez ganó por arriba en un córner y Marcos Rojo remató en el área pequeña, pero el arquero argentino respondió a bocajarro. Cuando el central intentaba volver a conectar el balón, Alex Sandro despejó sobre la línea o en el último instante. Poco después, Baltasar Rodríguez probó desde lejos con un disparo con efecto que obligó a Rossi a estirarse al máximo. Flamengo también encontró espacios, especialmente a través de Pedro, que fabricó una jugada de tacón para dejar a Emerson Royal en posición de remate, aunque su disparo terminó en el cuerpo de un rival. Más tarde, el propio delantero brasileño se abrió paso entre varios defensores, pero su remate se fue demasiado cruzado.
Estudiantes perdió parte del impulso inicial cuando Flamengo elevó la intensidad, y además sufrió un golpe importante antes del descanso con la lesión de Joaquín Correa, que estaba siendo uno de los mejores de su equipo. La situación se complicó todavía más al comienzo de la segunda mitad, cuando Baltasar Rodríguez vio la segunda amarilla por sujetar a Samuel Lino y dejó a los suyos en inferioridad numérica.
Con media hora larga por delante y el Maracaná empujando, parecía que Flamengo tenía el camino despejado, pero el dominio territorial no se tradujo en ocasiones claras suficientes para romper el bloque argentino. Léo Jardim movió el banquillo y dio entrada a Giorgian de Arrascaeta, que regresaba tras un mes de baja por una fractura en la muñeca, pero ni con ese recurso encontró el equipo brasileño la fórmula para derribar a un Estudiantes que se replegó con una línea de hasta seis defensas y mostró una disciplina táctica enorme.
A diez minutos del final, Flamengo lanzó su último asalto con Bruno Henrique y Gonzalo Plata. El ecuatoriano tuvo una de las más claras en su primera intervención, cuando quedó solo ante Muslera, pero el portero uruguayo respondió con firmeza y sostuvo a su equipo en un momento decisivo. El empate sin goles llevó la serie a los penaltis, donde el guardameta volvió a convertirse en protagonista absoluto al detener los lanzamientos de Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique.
La actuación de Muslera resultó decisiva para que Estudiantes sellara una clasificación de enorme valor en uno de los estadios más exigentes del continente. El conjunto platense evitó así la repetición de la final de 2025 y peleará por su quinto título el 28 de noviembre en Montevideo ante Palmeiras, que el miércoles dejó en el camino a Fluminense también desde el punto penal. El cruce, además, reaviva una historia antigua entre ambos clubes: ya se enfrentaron por la corona continental en 1968, y entonces el ganador fue Estudiantes.