Las aplicaciones y plataformas que permiten realizar pagos, transferencias y acceder a distintos servicios se han vuelto parte de la vida cotidiana. Pero antes de depositar confianza en ellas y mover dinero a través de estos canales, conviene verificar qué empresa está detrás del servicio y cuál es su situación ante la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).
En Bolivia, las Empresas de Tecnología Financiera, conocidas como ETF, deben cumplir una serie de requisitos para obtener su licencia de funcionamiento cuando ofrecen este tipo de servicios. La verificación no es un detalle menor, ya que estas compañías operan con tecnología aplicada a ámbitos financieros, del mercado de valores o de seguros, según explicó la ASFI.
De acuerdo con la actividad que desarrollen, las ETF pueden brindar pagos digitales, financiamiento, soluciones basadas en blockchain, activos tokenizados, activos virtuales u otras herramientas tecnológicas contempladas por la normativa. Por eso, la entidad supervisora exige que las empresas acrediten su situación regulatoria antes de operar plenamente.
La necesidad de contar con una licencia de funcionamiento responde a que estas firmas deben cumplir exigencias legales, técnicas y operativas para prestar sus servicios. Según la ASFI, ese proceso permite revisar aspectos vinculados con su operación y, al mismo tiempo, contribuye a resguardar los recursos de los usuarios, la confidencialidad de su información y el respeto de sus derechos.
En la actualidad, existen empresas que atraviesan el proceso de constitución para ingresar al sistema supervisado y otras que están en etapa de adecuación. Estas últimas ya prestaban servicios antes del 7 de mayo de 2025 y deben ajustar sus operaciones a las exigencias regulatorias vigentes.
El proceso de constitución está dirigido a empresas nuevas y extranjeras que buscan establecerse en Bolivia. Para obtener su Licencia de Funcionamiento, deben pasar por varias etapas ante la ASFI. Todo comienza con la solicitud inicial y la No Objeción, instancia en la que la empresa presenta información sobre los servicios que pretende ofrecer, quiénes la integran y el origen de los fondos que utilizará. Si cumple con los requisitos iniciales, la ASFI emite la No Objeción, aunque ese documento todavía no autoriza a prestar servicios al público.
Luego viene la fase de garantía y resolución de constitución. En este punto, la empresa presenta la Garantía de Seriedad de Trámite, equivalente a 5.000 UFV. Una vez que se cumplen las condiciones exigidas, la ASFI emite la Resolución de Autorización de Constitución, con la que la firma puede formalizarse en un plazo que no debe superar los 180 días.
Después, la empresa ingresa al Entorno Controlado de Pruebas, donde opera bajo supervisión de la ASFI y con límites definidos. Esta etapa sirve para evaluar el funcionamiento de sus servicios y revisar factores como la seguridad, los riesgos y la protección de los usuarios. Si supera ese proceso y cumple con los requisitos correspondientes, la entidad reguladora otorga la Licencia de Funcionamiento, que identifica a la empresa y los servicios que está autorizada a prestar.
En el caso de la adecuación, el procedimiento está destinado a las empresas que ya realizaban actividades incluidas en esta regulación antes del 7 de mayo de 2025. El objetivo es ajustar su funcionamiento a las exigencias establecidas. Este camino también contempla varias fases, que comienzan con la presentación de la Carta de Intención, mediante la cual la empresa comunica a la ASFI su voluntad de ingresar al proceso y entrega la información requerida sobre sus servicios.
La siguiente etapa es la del Plan de Adecuación, en la que la empresa expone cómo adaptará sus operaciones a los requisitos regulatorios. La ASFI analiza ese plan junto con la documentación presentada. Si la firma cumple con lo exigido en esta fase, puede obtener el Certificado de Adecuación y, cuando corresponde, someterse a pruebas bajo supervisión de la entidad.
Finalmente, una vez verificado el cumplimiento de los requisitos y superadas las pruebas que correspondan, la ASFI emite la Licencia de Funcionamiento.
En este contexto, la pregunta sobre qué empresas están autorizadas cobra especial relevancia. La supervisión busca dar mayor seguridad a los usuarios y ordenar el crecimiento de un sector que avanza con rapidez en el país.