Un nuevo episodio de violencia sacudió el centro de Ivirgarzama, en el municipio de Puerto Villarroel, en el trópico de Cochabamba, luego de que una disputa por el control de rutas y paradas del transporte público derivara en un enfrentamiento entre integrantes de Trans Carrasco Tropical y la cooperativa 12 de Agosto.
Los hechos comenzaron cerca de las 22:00 del viernes 30 de octubre y se extendieron hasta las primeras horas de este sábado 31, en medio de una escalada de agresiones que dejó daños materiales de consideración y personas heridas, según las denuncias difundidas desde la zona.
De acuerdo con los reportes conocidos, el conflicto se habría originado por la instalación de una parada de la cooperativa 12 de Agosto, situación rechazada por miembros de Trans Carrasco, lo que terminó desencadenando los disturbios en pleno centro de la población.
La violencia dejó como saldo la quema de una vivienda donde funcionaba una parada de transporte, además de varios vehículos de dos y cuatro ruedas, entre motocicletas y minibuses. En videos y transmisiones compartidas por pobladores en redes sociales también se denunció el saqueo de algunos espacios y la quema de objetos en plena vía pública.
Aunque vecinos mencionaron que los motorizados afectados superarían la decena, esa cifra no fue confirmada de manera oficial. La magnitud de los destrozos, sin embargo, generó alarma entre los habitantes del sector.
La tensión también impactó en la actividad comercial de la zona. Varios comerciantes optaron por cerrar sus negocios para evitar daños y resguardar su integridad ante la persistencia de los enfrentamientos.
En cuanto a las consecuencias humanas, se conoce que hubo personas heridas, aunque hasta la madrugada de este sábado no existía un informe oficial que precisara cuántos afectados había ni que confirmara o descartara la existencia de víctimas fatales.
Este no es el primer conflicto por las paradas de transporte en Ivirgarzama. En septiembre ya se había registrado un enfrentamiento similar, del que se informó la muerte de una persona, antecedente que vuelve a encender la preocupación entre los pobladores de esta región del trópico cochabambino.
Mientras tanto, se espera un reporte oficial de la Policía y un pronunciamiento de las autoridades competentes para establecer el número de heridos, confirmar o descartar fallecidos y cuantificar los daños materiales provocados por este nuevo episodio de violencia.