La reunión de la Fejuve Departamental de Tarija comenzó en medio de una fuerte tensión que terminó en golpes, jaloneos, gritos, insultos y forcejeos, antes incluso de que llegara el dirigente de Conaljuve, Benjamín Cáceres, quien debía presidir el encuentro. La escena dejó en evidencia el nivel de conflictividad interna de la organización, que desde primeras horas ya mostraba un ambiente cargado de cuestionamientos, objeciones y reclamos entre los asistentes.
La situación se agravó cuando dirigentes de Fejuve Cercado intentaron sumarse al encuentro y fueron impedidos de ingresar, lo que desencadenó el forcejeo y derivó en agresiones físicas. Entre quienes aparecieron en el lugar estaban Ramiro Ríos, además del exdirigente de Fejuve departamental, Juan Carlos Galdo, y David Galdo, quien afirma ser dirigente de Conaljuve, junto a otras personas como Windsor Colque.
En medio del griterío y los insultos, con calificativos como “corrupto”, Juan Carlos Galdo fue separado del lugar cuando alejaba al dirigente Ronald Garnica. En ese momento, unas dirigentes intervinieron a golpes para apartarlo. Galdo terminó recibiendo un golpe en el rostro con una botella de plástico, mientras el forcejeo continuaba y el ambiente se volvía cada vez más tenso, hasta que dos policías llegaron para dispersar a los exaltados y evitar que la situación pasara a mayores.
El conflicto en Fejuve se habría desatado después de una marcha contra el Gobierno, cuando Ronald Garnica pidió la renuncia del vocero gubernamental, Jorge Vaca Navajas. Según el dirigente, hay gente vinculada a las descentralizadas del Gobierno merodeando Fejuve, lo que añadió más tensión a la disputa interna.
La reunión estaba prevista para las 9 de la mañana en el salón cívico, pero recién comenzó cerca de las 11:30. Mientras tanto, ingresaban presidentes de barrio con su carnet, aunque dentro del salón persistían los cuestionamientos sobre la presencia de personas que no serían presidentes de barrio. La falta de orden y las agresiones verbales, especialmente entre dirigentas mujeres, marcaron también el desarrollo del encuentro.
Ante ese escenario, el dirigente de Conaljuve que estaba en la testera decidió retirarse, al considerar que no podía permanecer en una reunión en la que no había acuerdo. Luego se declaró un cuarto intermedio. Hasta el cierre de esta edición, la reunión seguía en curso, aunque con un tono más ordenado, en un intento por resolver la crisis interna de Fejuve, atribuida a la injerencia del municipio, el Gobierno y otras instancias político partidarias.