Montevideo vive horas de expectativa ante la llegada del papa León XIV, prevista para este viernes, en lo que será la primera visita apostólica de un pontífice a Uruguay en 38 años. Desde la última presencia papal en el país, en 1988 con Juan Pablo II, la capital se ha ido preparando para recibir al nuevo líder de la Iglesia católica entre medidas de seguridad, cortes de calles, vallados y una intensa actividad en torno a los puntos donde se desarrollará su agenda.
La visita despierta interés tanto entre creyentes como entre personas que, sin ser practicantes, se acercan por curiosidad a un acontecimiento que muchos consideran histórico. En la ciudad, el tema se ha instalado con naturalidad en la conversación cotidiana. “Hace muchos años que no viene”, comenta una ciudadana uruguaya, al recordar la distancia temporal con la última visita de un papa. Aunque reconoce que Uruguay “no es un país muy cristiano, muy católico”, sostiene que el pontífice “es bien recibido” en un país donde “hay libertad de culto, hay distintas religiones y se respetan todas”.
En la Plaza Independencia, donde se ultiman los preparativos para la ceremonia pública de bienvenida, el movimiento es visible. La zona se adapta para el acto en el que León XIV tendrá un encuentro con las autoridades y encabezará su primera actividad pública en territorio uruguayo. El clima acompaña con sol inesperado, mientras el despliegue logístico marca el ritmo de una jornada que ha alterado la rutina del centro montevideano.
“Hay muchos cambios, mucho movimiento en las calles, incluso a la gente es un tema de conversación que sale muy fácil y que podés estar igual horas hablando de lo mismo”, señala una joven al describir el ambiente que se vive en la capital. Otra mujer resume el sentimiento de orgullo que le genera la llegada del pontífice: “Nunca me esperé que viniera acá de tantos países grandotes (…) Me siento orgullosa de que venga a Uruguay”. Para ella, además, se trata del primer destino suramericano que visita León XIV como papa.
El entusiasmo también se expresa en quienes ven en la visita un mensaje de alcance más amplio. “Es una alegría para todo el país también, ese mensaje de paz, amor”, comenta otra mujer al referirse al significado que atribuye a la presencia del pontífice en Montevideo.
El recorrido previsto por la ciudad incluye la avenida de las Américas, la rambla y la avenida 18 de Julio, en un traslado que concentrará la atención de vecinos, fieles y curiosos. Algunos ya planean seguirlo en distintos puntos de su itinerario. Es el caso de una mujer que asegura que piensa ir hasta Florida para verlo. “Lo vivís con mucha emoción, no sé cómo explicarte, como que el corazón se te agranda”, dice al describir lo que siente como fiel católica.
La llegada del papa también atrae a visitantes de países vecinos. Entre ellos hay quienes cruzaron la frontera especialmente para presenciar el acontecimiento. “Estamos aquí para ver la visita del Papa, porque vengo de Brasil”, afirma un turista. La presencia de público extranjero no sorprende a quienes observan el movimiento desde el país. Un periodista uruguayo sostiene que llega “mucha gente de Brasil, del interior de Argentina, pero eso ya se va a hacer más presente en Paysandú, debido a la cercanía”, y considera que se trata de “un evento único” para Uruguay.
Según confirmaron a EFE fuentes de Presidencia, el presidente Yamandú Orsi recibirá al papa León XIV cuando el pontífice arribe este viernes a las 16:30 hora local, 17:30 hora boliviana, al Aeropuerto Internacional de Carrasco, en las afueras de Montevideo. Será la primera escala de una gira suramericana que también incluirá Argentina y Perú.
Después del saludo protocolar, Orsi abandonará el aeropuerto antes de que la comitiva papal se traslade al Edificio José Artigas, donde a las 18:15 hora local sostendrá una reunión privada con el pontífice. Antes de ese encuentro, León XIV encabezará a las 17:30 hora local la ceremonia de bienvenida en la Plaza Independencia, prevista como su primer acto público en el país. Presidencia informó que, en caso de lluvia, la actividad se trasladará al Sodre, principal complejo cultural de la capital uruguaya.
La agenda continuará con la entrega de la llave de la ciudad en el Cabildo de Montevideo y con un encuentro con el clero en