La Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) de Cochabamba activó una intervención en Mina Jusku, en el municipio de Aiquile, provincia Campero, luego de recibir una denuncia sobre presuntas labores irregulares en ese sector. Como resultado de la inspección técnica, la entidad presentó una denuncia formal por el presunto delito de explotación ilegal de recursos minerales y dispuso la suspensión de actividades mediante una Resolución Administrativa.
La verificación realizada por una comisión técnica permitió constatar faenas extractivas en un área que no cuenta con derecho minero vigente. Durante el recorrido, los fiscalizadores identificaron varias bocaminas distribuidas en distintos puntos del terreno, además de herramientas de trabajo, señalización operativa y movimiento reciente de material rocoso, elementos que confirmaron la existencia de actividad minera en curso.
Tras cotejar la información legal y territorial, la AJAM estableció que parte del sector intervenido carecía de la autorización correspondiente. Ese hallazgo fue considerado un antecedente clave para impulsar la acción penal, enmarcada en el artículo 232 del Código Penal, que sanciona el aprovechamiento ilícito de yacimientos.
El director de la AJAM Cochabamba, Daniel Gonzales Mendoza, subrayó que la institución tiene la obligación de actuar cuando una actividad minera se desarrolla sin respaldo legal. En ese sentido, explicó que corresponde intervenir, suspender las labores y poner los hechos en conocimiento de las autoridades competentes.
Con la paralización inmediata de las actividades y el inicio de las acciones judiciales, la entidad ratificó que mantendrá sus tareas de control y fiscalización en toda su jurisdicción, con el objetivo de frenar la minería no autorizada y asegurar que el aprovechamiento de los recursos minerales se realice dentro del marco legal vigente.