La Alcaldía de Tarija fijó un plazo de 20 días hábiles para que COSAALT corrija al menos cinco puntos de descarga de aguas residuales y lodos fecales detectados en la quebrada Víbora Negra. La advertencia fue hecha por el secretario de Medio Ambiente, Fernando Castellanos, quien señaló que, si las conexiones no son subsanadas dentro del tiempo establecido, el municipio activará las acciones legales correspondientes, entre ellas denuncias penales.
La medida se desprende de un diagnóstico elaborado durante más de dos meses con la participación de la Unidad de Gestión de Riesgos, la cooperativa COSAALT, técnicos de la Secretaría de Medio Ambiente, especialistas de Guatuja y representantes de las juntas vecinales. El trabajo tuvo como finalidad determinar el origen de la contaminación que afecta a la quebrada y que, según la Alcaldía, representa un riesgo para el medio ambiente y la salud pública.
Castellanos explicó que en el punto donde la Víbora Negra desemboca en la quebrada El Monte se registró un caudal de entre 12 y 14 litros por segundo durante gran parte del día. En los horarios de mayor flujo, como la mañana, el mediodía y la noche, el volumen alcanza hasta 18 litros por segundo. A criterio de la autoridad, esa cantidad de descarga equivale a los residuos generados por entre 1.000 y 1.500 viviendas.
De acuerdo con el diagnóstico presentado por la Secretaría de Medio Ambiente, cerca del 50% del caudal contaminante provendría de cinco descargas vinculadas a tuberías de COSAALT. Castellanos indicó que estas conexiones fueron identificadas durante el trabajo de campo y que la cooperativa ya fue notificada para proceder a su corrección.
El secretario remarcó que la Alcaldía concede a COSAALT un plazo de 20 días hábiles para resolver el problema. En caso de incumplimiento, advirtió que se aplicarán las medidas previstas por la norma y que el municipio avanzará con denuncias penales.
Castellanos también aclaró que COSAALT participó en el proceso de diagnóstico y que, según la versión municipal, algunas de las conexiones detectadas incluso eran desconocidas para la propia cooperativa. Añadió que la problemática de la Víbora Negra no es reciente, sino que arrastra más de 30 años de afectación.
El informe técnico también identificó otros focos de contaminación. Según Castellanos, entre un 5% y 10% de los aportes contaminantes tendrían relación con actividades o instalaciones municipales. Como ejemplo, mencionó el coliseo San Roque, desde donde se vertían aguas residuales y lodos fecales hacia la quebrada, aunque esa situación ya fue corregida.
Otro de los puntos observados corresponde a conductos clandestinos vinculados a comerciantes instalados en inmediaciones del mercado El Dorado. La Alcaldía informó que esos conductos aún deben ser eliminados y que se pidió la intervención de la Dirección Municipal de Orden y Seguridad.
A ello se suma una descarga detectada cerca del Hospital Regional San Juan de Dios. Castellanos indicó que desde ese establecimiento se estarían vertiendo aguas calientes hacia la quebrada, aunque todavía no se ha establecido con precisión el origen de esas aguas. “Desconocemos de dónde viene, vienen del interior del hospital, pero no sabemos si es una tubería de agua caliente o qué factor está vertiendo estas aguas hacia la quebrada”, explicó.
La Alcaldía también identificó a tres empresas dedicadas al lavado de vehículos que estarían descargando sus aguas hacia la Víbora Negra. Estas firmas serán notificadas y tendrán también un plazo de 20 días para corregir las descargas. De no hacerlo, la autoridad municipal anunció que se recurrirá igualmente a la vía penal.
Desde el municipio sostienen que el objetivo del diagnóstico es establecer con precisión el origen de cada aporte contaminante y avanzar en su eliminación para reducir el impacto sobre la quebrada Víbora Negra, que atraviesa distintos sectores urbanos de Tarija.