Oruro conmemoró este 5 de septiembre los 200 años de la creación del departamento, establecida por ley en 1826 durante el gobierno del mariscal Antonio José de Sucre, en una fecha que marca el inicio oficial de su historia institucional y reafirma el valor de una región reconocida por su riqueza cultural, sus tradiciones y la identidad de su gente.
La celebración reunió a las principales autoridades políticas y cívicas del país en una solemne Sesión de Honor realizada el viernes 4 de septiembre, mientras que este sábado 5 continuaron los actos con la participación en el desfile cívico. La jornada estuvo marcada por el homenaje a la tierra del folklore y la minería, en el marco de un aniversario considerado trascendental para el departamento.
Durante los actos, el gobernador Edgar Sánchez expuso una nueva visión orientada a proyectar el desarrollo de Oruro a partir de emprendimientos mineros y productivos, planteamiento que fue destacado por el presidente Rodrigo Paz. La conmemoración también sirvió para resaltar el papel que el departamento busca asumir en su proyección económica y social.
Entre los invitados especiales estuvo el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, quien destacó la invitación recibida para participar en la conmemoración. “Hoy, 5 de septiembre, tuvimos el honor de ser invitados a conmemorar la creación del departamento de Oruro”, expresó. Añadió que estuvieron en el municipio de Paria Soracachi, “lugar donde nació la historia de este querido departamento”, y que también visitaron la histórica iglesia de San Ildefonso de Paria, a la que describió como una de las primeras construidas en el altiplano boliviano.
Velasco aprovechó la ocasión para invitar al gobernador Sánchez al aniversario de Santa Cruz, que se celebra el 24 de septiembre. En su mensaje agradeció el recibimiento y los reconocimientos, y sostuvo que espera al gobernador orureño en su tierra para seguir mostrando que Bolivia puede unirse “bajo una misma visión de futuro, desarrollo y crecimiento”.
El Bicentenario de Oruro se convirtió así en un momento de reconocimiento a dos siglos de historia, cultura y esfuerzo colectivo. La fecha fue asumida como una oportunidad para valorar el legado del departamento y rendir homenaje a las generaciones que han construido su presente, en una región cuya identidad ha estado siempre ligada al trabajo, la fuerza de su gente y su aporte al desarrollo del país.