En la frontera entre Argentina y Bolivia, específicamente en el paso internacional que conecta Aguas Blancas con Bermejo, se ha generado una situación crítica debido a la insuficiencia de personal de Migraciones en el lado boliviano. Esta carencia ha provocado que cientos de ciudadanos argentinos enfrenten largas esperas para cruzar, lo que ha derivado en aglomeraciones y desorden en la zona.
El cierre temporal del cruce por chalanas, ocasionado por la crecida del río debido a las lluvias recientes, ha dejado al puente internacional como la única vía habilitada para el tránsito fronterizo. Esta medida ha incrementado significativamente el flujo de personas que buscan ingresar a Bermejo para realizar compras, especialmente de productos como ropa, calzado, artículos de limpieza y repuestos automotrices, lo que ha colapsado la capacidad operativa del puesto fronterizo.
Desde Aguas Blancas, las autoridades locales han señalado que mientras el lado argentino cuenta con suficiente personal para gestionar el control migratorio, la contraparte boliviana dispone de un número limitado de funcionarios, en ocasiones solo uno, lo que ralentiza considerablemente los trámites y genera largas filas. Esta situación se agrava en fechas de alta demanda, como las compras de fin de año.
El Concejo Deliberante de Aguas Blancas ha solicitado la disolución del convenio que permite a Migraciones y Aduana de Bolivia operar en su territorio, argumentando que la insuficiencia de personal provoca un cuello de botella que afecta a quienes intentan cruzar. Además, se ha señalado que las restricciones para el tránsito de vehículos hasta el Área de Control Integrado (ACI) complican aún más la movilidad, afectando tanto a pasajeros como a servicios de taxi y colectivos.
Por otro lado, desde Bermejo también se expresan inquietudes debido a la lentitud en el proceso de trasbordo en las chalanas, medio que transporta a numerosos argentinos que realizan compras en Bolivia. La falta de funcionarios de Migraciones en esta zona provoca demoras significativas, lo que genera reclamos por parte de comerciantes y usuarios, quienes consideran que esta situación incentiva el ingreso irregular para evitar las largas esperas.
Las autoridades municipales de Bermejo han sido convocadas en varias ocasiones para conformar un comité fronterizo que facilite la coordinación entre ambos países y permita encontrar soluciones conjuntas, pero hasta el momento no se han recibido respuestas concretas.
En resumen, la combinación de factores climáticos, la insuficiente dotación de personal migratorio y la falta de coordinación interinstitucional están afectando la fluidez del paso fronterizo entre Aguas Blancas y Bermejo, generando inconvenientes tanto para los ciudadanos que cruzan como para las autoridades encargadas de controlar el tránsito
