La situación en el hospital de Bermejo ha escalado a un estado de emergencia local, motivada por la crítica escasez de personal médico y de apoyo. Esta deficiencia ha provocado una severa afectación en la prestación de servicios de salud a la población.
Ante este panorama, una amplia representación de organizaciones e instituciones de Bermejo llevó a cabo una asamblea multisectorial. En el encuentro, los participantes expresaron su profunda preocupación por lo que consideran un atentado contra la salud pública y la falta de atención médica adecuada.
Como resultado de la reunión, se emitieron una serie de determinaciones dirigidas a la autoridad departamental. Entre las principales exigencias se encuentra la contratación urgente del personal de salud necesario para garantizar el funcionamiento óptimo del hospital. Asimismo, se solicitó la aprobación inmediata de ajustes presupuestarios internos que permitan la incorporación de consultores y el mantenimiento de los puestos de trabajo en salud dependientes de la gobernación, conforme a la normativa vigente.
Un punto central de los requerimientos fue la solicitud explícita para que el gobernador se presente en Bermejo en un plazo de 24 horas, con el fin de abordar y resolver la crisis hospitalaria. Durante la asamblea, se hizo notar que este plazo había vencido sin que se produjera una respuesta o presencia de la autoridad departamental ni de la asamblea legislativa. Esta falta de comunicación fue el detonante para convocar el encuentro de instituciones.
Las organizaciones advirtieron que, de ocurrir algún desenlace fatal debido a la carencia de personal, responsabilizarán directamente al gobernador. Además, señalaron que, en caso de que la autoridad no acuda a la ciudad en respuesta a la solicitud, se reservan el derecho de adoptar las acciones que consideren pertinentes para lograr el cumplimiento de sus demandas.
Las resoluciones adoptadas por el liderazgo cívico cuentan con el respaldo de diversos sectores de la sociedad bermejeña, incluyendo federaciones de campesinos, gremiales, transportistas, profesionales de la salud, juntas vecinales y el consejo de salud local, entre otras entidades.
Representantes de los sectores movilizados describieron que el hospital se encuentra prácticamente paralizado, una situación que genera gran inquietud entre los habitantes. La salud es vista como una prioridad impostergable que requiere la atención inmediata de las autoridades.
Profesionales del ámbito médico confirmaron la gravedad de la situación hospitalaria, calificándola de emergencia. Explicaron que el problema principal radica en aspectos financieros que impiden la contratación de personal. Se estima que se requieren alrededor de 75 profesionales adicionales, además de una posible redistribución del personal existente y la necesidad de especialistas en diversas áreas. Se reconoció el contexto de crisis económica, pero se enfatizó la necesidad de optimizar los recursos disponibles para beneficiar a la población. Un aspecto adicional señalado fue la falta de personal de limpieza, lo que ha derivado en condiciones sanitarias deficientes en varias áreas del nosocomio, requiriendo una desinfección urgente
