Erwin Sánchez se presentó este jueves por la mañana en la sede de Blooming, pese a que la dirigencia ya le había comunicado que no seguiría al frente del primer plantel. Su llegada, sin embargo, no terminó como esperaba: no pudo ingresar a las instalaciones de la academia.
Según información recabada por DIEZ desde la interna del club, el entrenador acudió con la intención de presentarse con normalidad a sus funciones, debido a que todavía no existe un acuerdo definitivo para la rescisión de su contrato. Aunque ya había sido notificado de su salida tras la derrota frente a Oriente Petrolero en el clásico cruceño, las partes aún no logran cerrar las condiciones para poner fin al vínculo.
En ese contexto, Sánchez decidió acercarse a la sede celeste este jueves, pero desde el entorno del plantel confirmaron a DIEZ que no se le permitió el ingreso al predio donde se desarrollaban las actividades del equipo.
“Estábamos entrenando y cerca de las nueve de la mañana llegó Platiní a la sede y los guardias no lo dejaron ingresar”, señaló a DIEZ un integrante del plantel.
Mientras tanto, el equipo continuó con su preparación bajo la conducción de Cristian Paulucci, quien este jueves cumplió su segunda práctica desde que asumió oficialmente como nuevo técnico de la academia.
Paulucci trabaja en la puesta a punto del plantel y empieza a definir los últimos detalles de cara a su estreno oficial. El entrenador argentino pretende imprimir desde el comienzo su idea de juego, apoyada en la salida desde el fondo y la presión alta.
Su debut será este domingo ante Bolívar, en La Paz, por la quinta fecha de la Copa Bolivia. Ese compromiso marcará el inicio de una nueva etapa en Blooming, mientras Sánchez y la dirigencia siguen pendientes de resolver los términos de la rescisión contractual.