La noche de este jueves, el Estadio Hernando Siles de La Paz albergará un crucial encuentro de la División Profesional, donde Bolívar recibirá a Aurora. Este compromiso, correspondiente a la vigesimosegunda jornada del campeonato, fue reprogramado tras su suspensión inicial el 29 de octubre, debido a ajustes en el calendario.
Para el cuadro celeste, este cotejo representa una oportunidad vital para consolidar sus aspiraciones al título. Actualmente, se sitúan a seis unidades del puntero The Strongest y a nueve de Always Ready, lo que subraya la imperiosa necesidad de sumar los tres puntos para no ceder terreno en la contienda por la corona. El calendario de los dirigidos por Flavio Robatto incluye, además, dos choques directos que se perfilan como decisivos: el 23 de noviembre contra Always Ready y el 30 frente a The Strongest. Sin embargo, el estratega paceño deberá afrontar el desafío sin la presencia de Batallini, Cataño y Justiano, quienes cumplen su segundo partido de suspensión y tampoco estarán disponibles para el siguiente encuentro ante Always Ready. A estas ausencias se suma la de Fernando Mena, concentrado con la selección Sub-17.
En la vereda opuesta, Aurora arriba a la capital con una apremiante necesidad de sumar. El equipo cochabambino se encuentra en la última posición de la clasificación, con un saldo negativo de cinco puntos, lo que reduce drásticamente su margen de maniobra. Con este partido, les restan siete encuentros, con un total de 21 puntos en disputa. Para igualar la línea de Wilstermann, actualmente penúltimo con 12 unidades, el ‘Equipo del Pueblo’ requiere obtener al menos 16 puntos, además de esperar que el elenco ‘Aviador’ no sume más. Una derrota en el Siles podría significar un paso casi definitivo hacia el descenso directo. El director técnico Edward Zenteno no dispondrá de Marcelo Gonzales, quien fue expulsado en su reciente enfrentamiento contra Independiente Petrolero.
El historial reciente no favorece al conjunto valluno, que no ha logrado imponerse a Bolívar desde la temporada anterior. La misión se torna aún más desafiante en la altitud del Hernando Siles. A pesar de ello, el equipo mantiene la esperanza de sorprender a un adversario que, inmerso en la lucha por la cima, no puede permitirse ningún traspié
