La ausencia de la diputada Diana Romero, cónyuge del vicepresidente electo Edmand Lara, en su primera sesión parlamentaria, ha sido atribuida a un viaje a Brasil para recibir atención médica especializada. El señor Lara proporcionó detalles sobre la condición de salud de su esposa, explicando el motivo de su desplazamiento.
La diputada Romero padece un tumor cerebral que le ha provocado una serie de trastornos hormonales. Estos se manifiestan en severas cefaleas, episodios de desmayo, alteraciones visuales, afecciones mamarias y disfunciones menstruales, impactando significativamente su bienestar general.
El vicepresidente electo lamentó la crítica pública dirigida a su esposa, señalando que la información completa sobre su situación no había sido conocida. Confirmó que se había tramitado la correspondiente solicitud de permiso para su ausencia en las funciones legislativas.
Previamente, un especialista médico en Bolivia había evaluado el caso de la señora Romero, sugiriendo una intervención quirúrgica que conllevaba un alto riesgo. Ante esta perspectiva, la familia optó por buscar una segunda opinión y alternativas de tratamiento en Brasil.
En el país sudamericano, se les ofreció una opción terapéutica no quirúrgica, consistente en un tratamiento farmacológico prolongado, estimado en al menos cinco años. Este régimen, además de ser costoso, requiere controles médicos periódicos. Esta alternativa fue preferida para evitar la cirugía de alto riesgo. El señor Lara aseguró que se presentarán los documentos justificativos, comprobantes y pruebas pertinentes para sustentar la ausencia de la diputada
