Una mujer fue brutalmente asesinada en Brasil tras recibir 23 puñaladas, presuntamente a manos de su exesposo, un ciudadano boliviano que contaba con un dispositivo electrónico de monitoreo en su tobillo debido a una investigación por violencia doméstica.
El trágico suceso ocurrió en la noche del domingo en la zona de Rua Romeu Martins de Almeida, en Vila Sumat, municipio de Dourados. El agresor, identificado como Cristian Alexander Cabeza Henrique, de 44 años, atacó a su expareja frente a su hijo de nueve años, quien fue testigo directo del ataque.
La víctima, Alliene Nunes Barbosa, quien había trabajado como guardia municipal, fue apuñalada repetidamente dentro de su domicilio, lo que le causó heridas mortales. El menor presente en el lugar logró escapar y buscar ayuda tras presenciar el ataque.
Los servicios de emergencia fueron notificados, pero al llegar al lugar encontraron a la mujer ya sin vida. La Policía Militar aseguró la escena del crimen para facilitar el trabajo de los peritos encargados de recolectar evidencias.
Después de cometer el asesinato, el agresor huyó hacia la residencia de sus padres, donde fue detenido posteriormente por las autoridades
