Los agricultores enfrentan desafíos para adquirir combustible debido a ciertas restricciones vigentes, situación que esperan mejorar mediante coordinación con las nuevas autoridades, según informó Rivelino Zenteno.
Aunque la venta de diésel en las estaciones de servicio comienza a estabilizarse, persisten dificultades para los campesinos de Cercado, quienes en ocasiones no logran comprar combustible en bidones, una modalidad que utilizan para abastecer sus herramientas agrícolas.
Zenteno explicó que, si bien la provisión de carburante muestra señales de normalización, algunos surtidores se niegan a vender diésel en recipientes portátiles, lo que afecta directamente a los comunarios en esta etapa crucial de siembra.
El dirigente expresó la intención de establecer contacto con las autoridades entrantes para buscar soluciones que permitan un suministro continuo y sin contratiempos, fundamental para el funcionamiento de los tractores y el desarrollo de labores agrícolas.
En comparación con la semana anterior, la disponibilidad de combustible ha mejorado, aunque todavía existen inconvenientes relacionados con filas y cantidades limitadas de diésel, factores que impactan negativamente en las actividades de campo, especialmente cuando los suelos están húmedos y requieren labores con maquinaria.
Actualmente, la venta de diésel en bidones se limita a aproximadamente 20 litros por campesino semanalmente, lo que suma cerca de 120 litros al mes. Si bien esta cantidad no cubre totalmente las necesidades, representa un alivio temporal para quienes no cuentan con tractor y dependen de esta modalidad para trabajar sus tierras.
El incremento en la siembra se está aprovechando gracias a las condiciones climáticas favorables que mantienen los suelos húmedos, permitiendo a los productores temporales avanzar en sus cultivos, especialmente con el apoyo de maquinaria agrícola que requiere un suministro constante de carburante
