Barrio Constructor Banner

Los campesinos de Tarija advirtieron que en los próximos tres o cuatro meses podría sentirse una crisis alimentaria en el departamento, debido a la fuerte reducción de la siembra agrícola registrada en la presente temporada. La alerta fue lanzada por el dirigente de la Federación de Campesinos de Tarija, Herber Quispe Jurado, quien atribuyó esta situación a una serie de dificultades que afectaron directamente el trabajo en el campo.

Según explicó, los productores no lograron sembrar en las cantidades habituales de años anteriores. En ese sentido, señaló que mientras antes, durante agosto y septiembre, se llegaba a sembrar hasta diez cargas de papa, ahora en muchos casos apenas se logró una o dos, únicamente para cubrir el sustento de la familia. A su juicio, esta disminución refleja la falta de respaldo institucional al sector productivo.

Quispe sostuvo que no se otorgaron créditos con condiciones blandas para los campesinos, tampoco se realizó la reprogramación de créditos productivos ni se impulsó la creación de un banco destinado a insumos agropecuarios y semillas. A ello, agregó, se sumó el desabastecimiento de combustible, que impidió cultivar y preparar los terrenos a tiempo.

El dirigente reconoció que la época de siembra ya pasó y que los problemas que enfrentaron los productores siguen presentes. Recordó además que varios representantes campesinos ya habían advertido que sin diésel no era posible preparar la tierra, mientras que los fertilizantes y agroquímicos importados también registraron un fuerte incremento en sus precios.

De acuerdo con su evaluación, la producción de papa, maíz y otros alimentos disminuirá de manera notable, porque el campesinado no contó con las condiciones necesarias para mejorar ni aumentar su rendimiento. Por el contrario, dijo, se vio obligado a trabajar menos, lo que provocó la pérdida de la temporada agrícola y de la oportunidad de cultivar como antes.

Quispe insistió en que esta situación terminará afectando a la población consumidora, ya que podrían registrarse alzas de precios y escasez de productos. Calificó el panorama como lamentable y recordó que el sector se encuentra en estado de emergencia, no solo por la falta de respuesta del Gobierno a sus compromisos, sino también por la ausencia de soluciones de parte de otras instituciones locales.

En ese contexto, advirtió que las consecuencias no recaerán únicamente sobre los trabajadores del agro, sino sobre toda la población. Sobre la eventual ampliación del estado de excepción en Bolivia, que concluye en un día, consideró que prolongarlo sería una medida muy forzada, más aún cuando, pese a esa disposición, se produjeron algunas medidas de presión. Afirmó que debe respetarse el estado de derecho y la democracia, y remarcó que las autoridades deben brindar respuestas claras y precisas para mejorar la producción.

About Author
Federico Enrique
View All Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts