El dirigente del transporte sindicalizado, Gabriel Pérez Valdez, informó que el Gobierno atribuyó a la corrupción en YPFB la escasez de diésel que afectó al país y señaló que, según la explicación oficial, esa situación ya está siendo enfrentada mediante la intervención de la empresa estatal. En ese marco, aseguró que también se confirmaron desvíos del carburante hacia destinos ilegales.
Pérez dijo que el Ejecutivo les comunicó que hasta fin de año deberían desaparecer las filas para abastecerse de diésel. Además, indicó que el ministro de Hidrocarburos les confirmó que en Santa Cruz las filas de camiones en los surtidores están disminuyendo de manera paulatina.
El dirigente reconoció que, ante las respuestas recibidas por parte de las autoridades, su sector no asumirá medidas de presión por ahora, debido a que ello podría agravar todavía más la crisis. “Qué vamos a hacer, no hay más que esperar que el gobierno dé una solución para el tema del transporte”, manifestó, al remarcar las dificultades que atraviesa el sector por la falta de combustible.
Consultado sobre si la escasez de diésel estaba relacionada con hechos de corrupción, respondió afirmativamente y explicó que, según lo que se conocía, de varias cisternas que debían llegar a los surtidores, solo una parte cumplía su destino, mientras otras eran desviadas para el contrabando. Añadió que las irregularidades eran conocidas, pero que no se actuó a tiempo para frenarlas.
Pérez expresó su expectativa de que la situación cambie y que el diésel deje de faltar, debido al fuerte perjuicio que esto representa para los transportistas. En ese contexto, anunció que su sector decidió otorgar un compás de espera al Gobierno y convocar a un nuevo ampliado nacional a fin de mes, donde evaluarán si se están cumpliendo o no los compromisos asumidos.
En otro tema, el dirigente informó que este jueves realizarán una inspección a la carretera al Gran Chaco, como parte de la revisión del estado de los caminos que integran la Red Vial Fundamental en Tarija. Admitió que persisten problemas en la infraestructura vial, pese a los anuncios de la Administradora Boliviana de Carreteras de que las rutas están expeditas. Según señaló, en los tramos hacia Bermejo y al norte del país todavía existen dificultades menores que deben ser atendidas.