El Bayern Múnich arrancó su nueva tentativa por recuperar el trono europeo con una victoria rotunda en el Allianz Arena, donde desactivó al Bodo/Glimt con una goleada que se fue construyendo sobre todo tras el descanso. El conjunto bávaro, semifinalista la pasada temporada y habitual aspirante al título, impuso su jerarquía ante el equipo noruego, una de las grandes revelaciones del curso anterior, al que terminó por desbordar cuando la resistencia visitante quedó atrás.
El partido dejó como gran protagonista a Michael Olise, que prolongó el excelente momento que atraviesa. El francés participó de forma decisiva en el segundo tanto, servido para Harry Kane, y cerró la exhibición alemana con un doblete en el tramo final. Su actuación redondeó una noche de superioridad clara para el equipo de Vincent Kompany, que ya había avisado antes del descanso y que acabó firmando una demostración de pegada y dominio.
Antes del paso por vestuarios, el Bayern ya había encontrado ocasiones suficientes para adelantarse. Joshua Kimmich se topó con el poste y Jamal Musiala obligó al portero Nikita Khaikin a intervenir, en un primer tiempo en el que el conjunto muniqués mereció más premio. Sin embargo, el Bodo/Glimt logró sostener el empate hasta la pausa, aunque ese esfuerzo quedó condicionado por la lesión de su guardameta, sustituido por Julian Lund, un cambio que terminó pesando en el desarrollo posterior.
La segunda parte cambió por completo el guion. Nada más reanudarse el encuentro, Musiala abrió el marcador en la primera acción del segundo acto y desató el vendaval local. Poco después, en una falta lateral ejecutada por Olise, Harry Kane apareció para ampliar la ventaja con un cabezazo que confirmó la inercia favorable del Bayern. A partir de ahí, el conjunto noruego perdió solidez y el partido quedó definitivamente inclinado hacia el lado alemán.
El tercero llegó en el minuto 77, cuando Alphonso Davies aprovechó el rechace de un saque de esquina y conectó un disparo desde fuera del área que Lund no pudo detener. El cuarto fue una obra de Olise, que mantuvo su presencia en el campo pese a la batería de cambios de Kompany y firmó un gol de gran factura con un tiro lejano. Ya en el tiempo añadido, el francés volvió a golpear desde la frontal para completar la goleada y dejar una imagen de autoridad incontestable.
El Bodo/Glimt, que el pasado curso había dado la cara ante rivales de peso como Manchester City o Atlético de Madrid y eliminó al Inter en la repesca, apenas pudo sostenerse tras el descanso. El Bayern, en cambio, confirmó que sigue siendo un candidato permanente en la Liga de Campeones y que su arranque continental mantiene intacta la ambición de siempre. La diferencia entre el aspirante y la revelación quedó reflejada con nitidez en una noche sin discusión en Múnich.
En el apartado disciplinario, el árbitro Rade Obrenovic expulsó con roja directa a Odin Bjortuft en el minuto 87 y amonestó a Sondre Fet. El encuentro correspondió a la primera jornada de la fase liga de la Liga de Campeones y reunió a unos 70.000 espectadores en el Allianz Arena.
En el otro partido, el Como de Cesc Fàbregas también firmó un estreno histórico al no dejarse intimidar por el escenario y superar al Leipzig por 4-1, en la primera victoria europea de un equipo que apunta a convertirse en una de las sorpresas del torneo.