El Gobierno dispuso el despliegue de personal militar y unidades especiales en San Ignacio de Velasco, en el departamento de Santa Cruz, tras la seguidilla de hechos violentos que dejó cuatro asesinatos en poco más de 24 horas en ese municipio. La medida fue adoptada con el propósito de reforzar la seguridad en la zona y atender la preocupación creciente de la población ante la escalada de violencia.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó que la decisión fue coordinada con el comandante general de las Fuerzas Armadas, con quien se definió el envío de efectivos militares y de fuerzas especiales a San Ignacio de Velasco. La autoridad explicó que se trata de personal con entrenamiento para intervenir en operaciones especiales y acciones de seguridad.
“Hemos hablado con el comandante general de las Fuerzas Armadas para que hoy día tengamos un refuerzo de fuerzas militares y fuerzas especiales que están entrenadas para luchar contra el terrorismo y para misiones especiales. Estarán desde hoy en San Ignacio”, señaló Justiniano al informar sobre el despliegue.
La presencia de estas unidades, según precisó el ministro, se mantendrá en el municipio “el tiempo que sea necesario”, sin que por ahora se haya establecido una fecha para la conclusión de los operativos. El refuerzo militar se suma a las acciones de seguridad que ya se encuentran en marcha en la zona.
La decisión del Ejecutivo llega después de que San Ignacio de Velasco registrara cuatro muertes violentas en poco más de un día. Los dos últimos asesinatos ocurrieron el lunes dentro de una vivienda, mientras las víctimas realizaban una transmisión en vivo a través de redes sociales.
En paralelo, la Policía y el Ministerio Público continúan con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y establecer los móviles de los ataques. Con el despliegue militar, el Gobierno busca fortalecer la presencia del Estado en el municipio y responder al clima de preocupación que expresaron sus habitantes.