José Luis Alsogaray, impulsor de la Acción Popular para el saneamiento del río Guadalquivir, cuestionó con dureza el papel de la Contraloría frente al deterioro ambiental del afluente y lamentó que, pese a la gravedad de la contaminación y a la existencia de una auditoría ambiental, la entidad fiscalizadora no esté haciendo cumplir sus propias recomendaciones.
El demandante legal sostuvo que, en lugar de limitarse a participar en el proceso, la Contraloría debió adherirse a la Acción Popular. A su juicio, también correspondía que, ante el incumplimiento de las observaciones contenidas en la auditoría ambiental realizada por la propia institución, se presenten denuncias ante el Ministerio Público y se remitan los antecedentes de la acción judicial para activar una vía penal que permita establecer responsabilidades por el no saneamiento del Guadalquivir.
Alsogaray insistió en que la situación del río es cada vez más crítica y reprochó que las instituciones involucradas se trasladen la responsabilidad unas a otras sin asumir consecuencias. Según afirmó, la Alcaldía sostiene que sí cumplió con las recomendaciones, pero él considera que eso no ocurrió. En ese marco, señaló que no se habría cumplido el 72% de lo solicitado por la Contraloría y que Cosaalt tampoco habría alcanzado el 66,7% de cumplimiento, lo que, en su criterio, explica el nivel de contaminación actual.
También recordó que la auditoría ambiental planteó 47 recomendaciones con el objetivo de mejorar la calidad del río y llevarlo, al menos, de una categoría de contaminación “D” a “C”. Sin embargo, aseguró que, después de diez años, la situación no mejoró, sino que se agravó y el Guadalquivir pasó a un estado aún más crítico.
El impulsor de la Acción Popular afirmó que el río está “totalmente contaminado” y relató que, en la reunión de este jueves en la que la Contraloría presentaba un informe, varias personas abandonaron el evento por considerar que el contenido leído era una vergüenza, mientras el técnico de la entidad quedó prácticamente solo.
Alsogaray también se refirió a las lagunas de San Luis, por donde pasan las aguas servidas antes de llegar al río, y aseguró que en 30 años solo fueron dragadas una vez, cuando, según dijo, ese trabajo debió realizarse de forma periódica para mantener el predio en condiciones adecuadas. Atribuyó a ese mal manejo el colapso de las lagunas, que describió como casi inservibles y colmatadas.
En ese contexto, advirtió que las aguas servidas de los inodoros de las viviendas de la ciudad están llegando directamente al río. Recordó además que en la Acción Popular solicitó poner en funcionamiento, de manera temporal, la planta de tratamiento de aguas residuales de San Blas para reducir la contaminación, y expresó su expectativa de que se cumpla el fallo judicial y se avance finalmente en el saneamiento del Guadalquivir.