El diésel comenzó a venderse en Santa Cruz con el nuevo precio de Bs 17,95, una variación que ya se refleja en las estaciones de servicio y que, al mismo tiempo, ha empezado a reducir las largas filas que se registraban en días anteriores. Aunque el abastecimiento ahora es más rápido, los conductores reconocen que el ajuste implica un incremento importante en sus gastos de operación.
En una estación de servicio ubicada en la zona Polanco, la venta del combustible se desarrollaba con normalidad mientras los vehículos continuaban su ruta hacia distintos puntos del departamento y del país. Entre los usuarios consultados, un transportista afirmó que, pese al aumento, el trabajo debe seguir adelante.
El conductor explicó que mantendrá el mismo volumen de carga que realizaba antes, aunque ahora deberá pagar bastante más por el combustible. “Nosotros tenemos que cargar el cupo que siempre cargábamos, lo único que ahora nos va a costar un poco más”, señaló.
De acuerdo con su testimonio, antes destinaba cerca de Bs 3.500 para llenar el tanque, pero con el nuevo precio necesita aproximadamente Bs 6.500. Aun así, valoró que la disminución de las filas le permite evitar las extensas esperas que enfrentaba anteriormente para conseguir diésel.
El transportista, que cubre la ruta Santa Cruz–San Ignacio de Velasco, indicó que continuará realizando su recorrido con el nuevo costo del carburante, aunque asumiendo un mayor gasto operativo.