Guabirá cerró su participación en la Copa Bolivia con una victoria por 2-1 sobre The Strongest, este miércoles en el estadio Gilberto Parada de Montero, pero el resultado no alcanzó para mantener viva la ilusión de avanzar a los cuartos de final. El conjunto azucarero necesitaba, además, que Oriente Petrolero no venciera a FC Universitario en el Tahuichi, pero ese desenlace no se produjo y el equipo de Leonardo Egüez quedó eliminado del certamen.
Pese a la eliminación, el entrenador de Guabirá salió conforme con lo mostrado por sus dirigidos ante el conjunto paceño. El cuadro norteño se puso en ventaja con goles de Gustavo Peredo y Carlos Añez, aunque no logró sentenciar el compromiso. Víctor Ábrego desperdició un penal a los 79 minutos y, sobre el cierre, Ribert marcó el descuento para The Strongest, dejando el partido abierto hasta el final.
Después del encuentro, Egüez se refirió a la eliminación y apuntó contra Manuel Ferrel, a quien responsabilizó por parte de las dificultades que, según su versión, atravesó el plantel durante la temporada. El técnico vinculó esa situación con los problemas generados alrededor del jugador y aseguró que tuvieron incidencia en el rendimiento del equipo.
“Hemos vivido turbulencias muy complicadas y no quiero echar la culpa, pero creo que hay un responsable de la cosa y es Ferrel. La cosa hay que decirla por su nombre”, manifestó. Luego añadió que, a su criterio, buena parte del momento actual de Guabirá está relacionado con los hechos que, según señaló, involucraron al futbolista.
“Que se haga justicia porque parte de esta bronca que estamos masticando tiene la responsabilidad por los amaños que hizo”, sostuvo el entrenador azucarero.
Más allá de esas declaraciones, Egüez destacó el funcionamiento de su equipo frente a The Strongest y aseguró que Guabirá mostró una identidad clara en el juego. A su juicio, el equipo dejó una buena imagen en casa, aunque lamentó no haber concretado las opciones que tuvo para ampliar la diferencia y evitar el sufrimiento en los minutos finales.
“El partido me deja muy satisfecho en el funcionamiento de mi equipo. Creo que el equipo, acá en casa, tiene una diapositiva muy clara, patrones muy bien marcados”, afirmó.
El técnico reconoció que la falta de eficacia terminó complicando el cierre del compromiso y que eso impidió alcanzar el objetivo de la clasificación. En ese contexto, pidió mirar hacia adelante y enfocarse en lo que resta de la temporada en la Liga.
“No se debe llorar sobre la leche derramada. Tenemos que tirar todo hacia lo que tenemos, que es la Liga”, expresó.
Egüez también cuestionó la programación de la Copa Bolivia y consideró que el torneo debió haberse disputado en paralelo al campeonato liguero. Según explicó, jugar la competencia en la recta final del año generó una exigencia adicional para los planteles, especialmente por la acumulación de partidos y el desgaste de los futbolistas.
“Se empezó muy tarde y se debió haber empezado paralelamente”, señaló. Además, pidió que en futuras ediciones se tome en cuenta la opinión de entrenadores, capitanes y jugadores al momento de definir el calendario.
Finalmente, el entrenador valoró el respaldo que recibió de Rafael Paz, presidente de Guabirá, en uno de los momentos más difíciles del proceso. También resaltó la campaña del equipo en condición de local, donde el conjunto azucarero acumula 12 victorias y 13 partidos consecutivos sin perder.
“Tengo muy buena relación con el presidente, creo que en el momento más crítico él me respaldó”, expresó.