El FC Barcelona prolongó este miércoles su arranque arrollador de temporada con una goleada por 7-2 ante el Real Racing Club de Santander, en un encuentro que quedó resuelto en la primera parte y que tuvo a Raphinha como gran protagonista gracias a un triplete. Con este resultado, el conjunto de Hansi Flick firmó un registro histórico al encadenar siete victorias en sus siete primeros partidos oficiales, algo que nunca había conseguido antes en toda su trayectoria.
La lluvia no frenó al campeón español, que volvió a exhibir una versión ofensiva desbordante en una noche marcada además por las alertas meteorológicas. El Barça, que ya había dejado una imagen más discreta el pasado domingo en el Ciutat de València ante el Levante UD, recuperó su mejor cara en un escenario adverso y convirtió el partido en una nueva demostración de pegada. Con este triunfo, el equipo azulgrana elevó su cuenta a 28 goles en apenas seis encuentros.
El Racing, que llegaba con la intención de plantar batalla, no logró sostener el ritmo del duelo ni contener la cantidad de llegadas locales. José Alberto apostó por una rotación masiva y el plan no dio resultado, porque el Barcelona encerró desde el inicio a su rival y lo sometió a un asedio constante. Julen Aguirrezabala, uno de los pocos titulares habituales en el once cántabro, sostuvo como pudo a su equipo e incluso detuvo un penalti a Lamine Yamal, pero no evitó una derrota muy abultada.
El choque se encarriló pronto con un gol de Joao Cancelo, que abrió el marcador con un disparo de gran calidad. A partir de ahí, el dominio azulgrana fue absoluto. Raphinha, que había descansado su inspiración goleadora en Valencia, recuperó su mejor versión para castigar una y otra vez al Racing, aunque dos de sus tantos llegaron desde el punto de penalti. Antes de su irrupción, el lateral portugués volvió a aparecer con un potente remate que terminó subiendo al marcador como tanto en propia puerta de Asier Villalibre, después de que Maguette Gueye hubiera firmado el momentáneo 2-1 para los visitantes.
La respuesta del Racing fue breve y enseguida quedó neutralizada por la superioridad local. Raphinha marcó el 2-0 tras un penalti cometido por Pedro Felipe, que vivió una noche especialmente complicada y terminó lesionado muscularmente. Poco después, Cancelo amplió la ventaja con otro disparo contundente, antes de que el propio Raphinha cerrara la primera parte con el cuarto gol azulgrana. En ese tramo también se produjo otra acción decisiva, cuando Aguirrezabala detuvo un penalti a Lamine Yamal, en una de las ocasiones más claras del conjunto catalán antes del descanso.
Tras la reanudación, el Barcelona mantuvo la intensidad y no dio opción a la reacción cántabra. El partido, ya muy cuesta arriba para el Racing, se abrió todavía más con un regalo de Wojciech Szczesny que permitió a Zabiri empujar el 4-2 y dar un pequeño respiro a los visitantes. Sin embargo, esa ilusión duró muy poco, porque el conjunto azulgrana volvió a encontrar un penalti a favor y Raphinha no falló para completar su triplete y marcharse ovacionado por la afición antes de dejar su lugar a Gabriel Jesus.
Con el duelo prácticamente sentenciado, el Barça siguió atacando con insistencia y encontró el sexto tanto en una definición exquisita de Gabriel Jesus. Ya con numerosos cambios en ambos equipos, el ritmo del encuentro no bajó del todo, en parte porque Adeyemi continuó generando peligro sin descanso, aunque sin premio goleador. El cierre llegó cerca del minuto 90, cuando el propio atacante francés asistió a Lamine Yamal para que el joven azulgrana firmara el séptimo y último gol de la noche, el que redondeó una nueva exhibición del líder.