Diversas empresas vinculadas al biocomercio coincidieron en que Bolivia cuenta con iniciativas capaces de ampliar su oferta exportadora, pero señalaron que para dar ese salto todavía hacen falta financiamiento, trámites más ágiles y una mayor concreción de acuerdos comerciales por parte del Gobierno.
Las observaciones surgieron en el foro “Neo Exportaciones, Edición Biocomercio”, organizado por la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones (Cadex), donde participaron más de una veintena de empresas dedicadas a productos derivados de la biodiversidad nativa. En el encuentro, los expositores expusieron tanto el potencial de sus emprendimientos como las dificultades que enfrentan para consolidarse en el mercado interno y proyectarse al exterior.
Uno de los casos presentados fue el de Agrisos. Su gerente, Nicolás Vaca Pinto, explicó que la empresa trabajó durante años con granos, pero decidió incursionar recientemente en el jugo natural de aloe vera. Señaló que el objetivo es dejar de ser un proyecto piloto para convertirse en una industria de mayor escala, aunque para ello requieren capital operativo, inversión y mejores condiciones para exportar. A su juicio, también es necesario que Bolivia avance en acuerdos comerciales que faciliten el ingreso de los productos nacionales a otros mercados.
La necesidad de simplificar la normativa sanitaria fue otro de los puntos planteados durante el foro. Ana Paula Castedo, gerente general de Finca Embutidos, sostuvo que uno de los principales obstáculos para crecer está en las regulaciones del área sanitaria y mencionó que algunas resoluciones del Senasag presentan vacíos o no son suficientemente claras. Indicó que su empresa ya tiene capacidad instalada para producir unas 3 toneladas diarias de conservas de carne y que también está incorporando una línea de salsa, por lo que necesita acelerar los trámites para no frenar su expansión ni su llegada a supermercados o mercados de exportación.
Boltrade, empresa que produce harina de tara, también expuso sus necesidades. Martín Beaurivage, presidente del Consejo de Administración, afirmó que además de financiamiento es indispensable reactivar el programa nacional de la tara, en un contexto en el que este producto tiene uso en el curtido de cueros.
Desde el sector apícola, Osvaldo Soruco, gerente general de la Asociación Departamental de Apicultores de Santa Cruz (Adapicruz), remarcó que este rubro requiere más apoyo académico y universitario para aprovechar el potencial de los derivados de la miel. Recordó además que la miel boliviana ya llegó a Estados Unidos, aunque lo hizo bajo marca chilena, lo que a su criterio evidencia la falta de respaldo en comercio exterior y certificaciones para abrir nuevos mercados.
También hubo planteamientos desde otras empresas del sector. Daniel Lonsdale, CEO y cofundador de Master Blend, afirmó que en materia de financiamiento se encuentran con limitaciones, y añadió que existe una traba tecnológica vinculada con los envases de sus bebidas elaboradas a partir de productos andinos amazónicos. En la misma línea, Yesica Moreno, representante de Igraí, pidió mayor apoyo gubernamental para exportar más y capacitación que permita sostener una exportación de manera permanente.
Marco García, gerente de Oleuns Beauty, propuso además la creación de una cámara de biocomercio que sirva como canal para gestionar y articular distintos tipos de apoyo a este sector.
Por parte del Gobierno, Mauricio Oropeza, director general de Desarrollo Logístico, reconoció que durante 20 años el Estado ha maltratado al empresariado, aunque aseguró que con la nueva administración del presidente Rodrigo Paz se busca cambiar esa relación. Destacó el espíritu emprendedor de los participantes del foro y afirmó que la generación de valor agregado será clave para impulsar el cambio. En ese marco, prometió respaldo para que más empresas bolivianas puedan llegar al exterior.
Oropeza también anunció que el Gobierno reformará el sello “Hecho en Bolivia” con el apoyo de PromPerú, entidad que apoya las exportaciones de Perú.