Tras una inspección realizada en el río San Julián, en el municipio de Cuatro Cañadas, la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz, María René Álvarez, advirtió sobre los riesgos que podrían impactar tanto a las comunidades como a la producción de la zona, a raíz del estancamiento del agua, la contaminación y las intensas precipitaciones previstas para los próximos meses.
Frente a ese escenario, Álvarez anunció la aprobación de una minuta de comunicación dirigida a las instancias estatales competentes, con el propósito de impulsar acciones urgentes de limpieza, desobstrucción del cauce y evaluación de las estructuras que interfieren en la circulación del agua. El objetivo, según explicó, es que las autoridades correspondientes asuman las medidas necesarias de acuerdo con la normativa vigente.
La autoridad departamental también insistió en la necesidad de agilizar los procedimientos institucionales y planteó revisar la normativa vinculada a la gestión de riesgos, con la finalidad de contar con una respuesta más rápida y oportuna ante posibles emergencias.
En la inspección participaron técnicos de la ABC, la Secretaría Departamental de Medio Ambiente, el Searpi, la Secretaría Departamental de Seguridad Ciudadana y el COED. Estas entidades prevén elaborar un informe conjunto para establecer los requerimientos de maquinaria y recursos destinados a la limpieza, el desmonte y el encauzamiento del río San Julián.