La disputa por el control de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) de Tarija sigue sin resolverse. Rosa Ramos, hasta ahora vicepresidenta de la institución y elegida por un grupo de dirigentes como nueva presidenta, salió a defender su designación y anunció que convocará a los representantes de los barrios para tratar la situación interna de la organización.
Ramos sostuvo que su asunción responde a la sucesión establecida en el estatuto de la Fedjuve y aseguró que sus decisiones se apoyarán en el documento emitido por el Tribunal de Honor, instancia que se pronunció sobre la situación de Ronald Garnica. “Soy por sucesión la vicepresidenta”, afirmó al explicar por qué considera que le corresponde asumir la conducción de la entidad vecinal.
La dirigente remarcó que no busca entrar en una confrontación personal con Garnica, sino retomar el trabajo institucional y la coordinación con las juntas vecinales. En esa línea, cuestionó también la presencia de funcionarios municipales en las instalaciones de la Fedjuve durante el conflicto. A su criterio, los servidores públicos deben cumplir sus funciones en sus respectivas oficinas, mientras que la ciudadanía ejerce el control social sobre las instituciones.
Ramos insistió en que su prioridad será volver a articular el trabajo con los barrios. Dijo que convocará a los presidentes y presidentas de las juntas vecinales para coordinar actividades y atender las demandas de los distintos sectores. Según su versión, durante la actual gestión hubo dificultades para desarrollar acciones y realizar gestiones en los barrios, por lo que planteó la necesidad de recuperar la participación de los dirigentes vecinales y avanzar hacia la realización del congreso de la federación.
De acuerdo con lo que señaló, ese congreso está previsto para mayo del próximo año. Hasta entonces, anunció que buscará reunir a los representantes barriales para encaminar el diálogo y definir los pasos que correspondan dentro de la organización.
Consultada sobre las acusaciones de Garnica, quien la vinculó con intereses políticos, Ramos respondió que el dirigente deberá demostrar esas afirmaciones si las hizo de manera pública. Reiteró que no pretende sostener una disputa y que su intención es trabajar por los barrios.
En cuanto a la postura de Garnica, que sostiene que su mandato sigue vigente hasta mayo de 2027 y cuestiona la validez de la elección de Ramos, la dirigente insistió en que se basará en el documento del Tribunal de Honor. No obstante, ante la observación de que esa instancia no tendría atribuciones para destituir al presidente, evitó dar una definición jurídica y señaló que la situación deberá aclararse.
La controversia, por ahora, mantiene dos posiciones enfrentadas sobre la conducción de la Fedjuve. Garnica desconoce la elección y afirma que su mandato continúa vigente, mientras Ramos defiende su sucesión en la presidencia y anuncia una convocatoria a los representantes de los barrios.