Estudio revela que técnicos con habilidades digitales en Bolivia aumentan ingresos salariales un 24%
En Bolivia, la capacitación en niveles técnico-profesionales se ha convertido en un factor decisivo para mejorar los ingresos salariales de los trabajadores. Un reciente estudio elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en colaboración con la ONG Ayuda en Acción revela que quienes acceden a esta formación pueden incrementar sus salarios en un 24% en comparación con aquellos que no tienen acceso a estas oportunidades educativas. Esta investigación, titulada “Educación técnico-profesional en América Latina en el marco de la digitalización”, examina el estado educativo y laboral en la región, destacando la transformación digital que impacta el mercado laboral.
El informe subraya que la educación técnico-profesional no solo es vital para el desarrollo de habilidades específicas, sino que también actúa como un motor de movilidad social. En términos generales, los graduados de programas técnicos terciarios en América Latina ganan un 41% más que quienes solo han completado la educación secundaria. Esta diferencia salarial resalta la importancia de una formación adecuada frente a los desafíos del mercado laboral contemporáneo, donde la automatización y el uso de inteligencia artificial se están convirtiendo en normas.
Sin embargo, el estudio también pone de manifiesto una preocupante brecha digital en Bolivia. La coautora Daniela Truco advierte que el acceso desigual a las tecnologías de información y comunicación es un obstáculo significativo para muchos jóvenes, especialmente aquellos en áreas rurales y con niveles educativos más bajos. Truco señala que esta desigualdad no solo se manifiesta en términos de conectividad a internet, sino también en la falta de herramientas necesarias para aprovechar al máximo estas tecnologías.
La especialista enfatiza que poseer dispositivos tecnológicos no es suficiente; es crucial desarrollar competencias digitales que permitan a los individuos utilizar estos recursos de manera efectiva en diversas actividades productivas y sociales. En este contexto, el informe sugiere que el sistema educativo boliviano debe adaptarse a las exigencias del entorno tecnológico global mediante una actualización del currículo educativo.
Desde el gobierno, las autoridades reconocen esta necesidad. El viceministro de Empleo, Servicio Civil y Cooperativas, Rubén Hilari Quispe, respalda las conclusiones del estudio y destaca los desafíos que enfrenta Bolivia para integrar la digitalización en diversas áreas laborales. Quispe plantea interrogantes sobre cómo los productores locales pueden adaptarse a estas nuevas exigencias tecnológicas y menciona iniciativas para certificar las habilidades digitales adquiridas por los jóvenes de manera autodidacta.
Por su parte, Ana Cárdenas, viceministra de Educación Superior y Formación Profesional, comparte la visión del estudio sobre la importancia de seleccionar a los mejores bachilleres para formar educadores competentes. Esta estrategia busca garantizar una educación de calidad desde sus cimientos, incorporando herramientas digitales desde el inicio del proceso educativo. Cárdenas señala también que más del 50% de los jóvenes trabaja por cuenta propia y resalta la necesidad urgente de aumentar la capacitación técnica y tecnológica para fortalecer su participación activa en la economía.
En resumen, tanto el estudio como las declaraciones oficiales indican una clara necesidad de reformar el sistema educativo boliviano para enfrentar los retos impuestos por un mundo laboral cada vez más digitalizado. La integración efectiva de competencias digitales no solo mejorará las perspectivas laborales de los jóvenes bolivianos, sino que también contribuirá al desarrollo económico del país.
