Después de meses de incertidumbre y temor constante, el médico boliviano de origen palestino Refaat Alathamna logró abandonar la zona de conflicto en Gaza junto a su esposa y sus cinco hijos. Tras dos años de solicitar ayuda para salir de la región asediada, finalmente recibió la promesa de ser trasladado a un lugar seguro, iniciando su viaje hacia Israel, luego Jordania y, finalmente, España, donde ahora reside con su familia.
En medio de una ciudad devastada como Jan Yunis y con hospitales colapsados, el nacimiento de su sexto hijo coincidió con este cambio radical en sus vidas. Mientras permanecían en Gaza, las condiciones para la atención médica eran prácticamente inexistentes, y la escasez de alimentos agravaba su situación. Al llegar a Jordania, experimentaron un alivio significativo: pudieron alimentarse adecuadamente y descansar sin el constante temor a los ataques, algo que no había sido posible durante meses debido a los bloqueos y la falta de productos básicos como carne y huevos.
Durante su estancia en Gaza, Refaat compartía en redes sociales las dificultades diarias, desde la búsqueda de agua potable hasta la lucha constante por conseguir alimentos en medio del conflicto. La llamada de la Cancillería boliviana, aunque inicialmente solo un mensaje de esperanza, se convirtió en una realidad cuando México intervino para facilitar su traslado seguro fuera de la zona de guerra. El 22 de octubre fue la fecha señalada para su rescate, que incluyó la recepción por parte de representantes diplomáticos en Israel y Jordania.
A pesar del alto al fuego vigente, Refaat advierte que la crisis en Gaza continúa y el sufrimiento persiste para quienes permanecen allí. Desde Madrid, donde ahora se encuentra, expresa su deseo de iniciar una nueva etapa y dejar atrás los horrores vividos durante la guerra.
El nacimiento de su sexto hijo fuera del conflicto simboliza una nueva esperanza para la familia. Refaat compartió en redes sociales su emoción por la llegada de este bebé en un entorno de paz, agradeciendo a quienes apoyaron su causa y no permitieron que su familia enfrentara sola la adversidad.
Actualmente en Madrid, la familia se encuentra en proceso de adaptación y trámites, sin planes inmediatos de regresar a Bolivia. Aunque el futuro profesional de Refaat como médico aún es incierto, contar con un lugar seguro, alimento suficiente y noches tranquilas representa para ellos un sueño hecho realidad tras tantos meses de sufrimiento
