Los padres de los soldados desaparecidos tras la explosión registrada en el regimiento militar Bolívar, en Viacha, han comenzado a relatar no solo la angustia por la incertidumbre sobre el paradero de sus hijos, sino también los planes que cada uno tenía una vez concluido el Servicio Militar.
En el caso de Kevin, de 20 años, su madre contó que el joven pensaba seguir una carrera militar. Según recordó, cuando salía de franco del cuartel le narraba las experiencias que vivía en el regimiento, anécdotas que, de acuerdo con la progenitora, reforzaban su deseo de continuar en ese camino.
La mujer explicó que fue ella misma quien lo animó a estudiar esa profesión. “Yo le he animado para que estudie eso. Mi hijo me decía ‘¿pero la plata?’, yo le respondía que no se preocupe por el dinero”, relató. También señaló que su hijo era consciente del esfuerzo que implicaba formarse en esa área y de las dificultades económicas que enfrentaban, aunque aseguró que estaba dispuesta a hacer todo lo posible para respaldarlo. “Mi hijo me tenía mucha confianza. Le dije que con sus abuelos le íbamos a apoyar”, manifestó.
Otra madre de familia, por su parte, contó una situación similar respecto a su hijo Eduardo Mamani, también de 20 años, quien le había expresado su intención de convertirse en militar.
Mientras las familias reconstruyen los sueños que tenían sus hijos para el futuro, la preocupación principal sigue siendo la búsqueda. Ambas madres esperan que las labores continúen hasta encontrar a los jóvenes, que cumplían su servicio en el regimiento Bolívar de Viacha.
“Pienso que su cuerpo está ahí dentro, no sé cómo estará”, dijo una de ellas, en medio de la espera por noticias sobre su hijo.