El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este jueves un acuerdo de financiamiento con Bolivia por aproximadamente 1.900 millones de dólares, en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF), que habilita de inmediato un primer desembolso de 214 millones de dólares.
La decisión, adoptada en una reunión celebrada en Washington, representa un paso importante en la puesta en marcha del programa económico impulsado por el Gobierno boliviano, orientado a recuperar la estabilidad macroeconómica, recomponer las reservas internacionales y reforzar la sostenibilidad fiscal. El plan también busca proteger a los hogares más vulnerables y crear mejores condiciones para la inversión privada y el crecimiento económico.
En su evaluación, el FMI destacó las medidas aplicadas por las autoridades bolivianas durante el último año para corregir los desequilibrios macroeconómicos acumulados. Nigel Clarke, subdirector gerente del organismo y presidente en ejercicio del Directorio, resaltó los avances alcanzados por el país y afirmó que el acuerdo respaldará la implementación del programa de reformas económicas.
Además del financiamiento aprobado, el organismo prevé que el programa facilite la movilización de alrededor de 4.000 millones de dólares adicionales provenientes de otras instituciones financieras internacionales, lo que ampliaría las fuentes de apoyo externo para Bolivia durante el período de ejecución del acuerdo.
El programa tendrá una duración de 36 meses e incluye medidas destinadas a mejorar la eficiencia del gasto público, fortalecer la protección social, modernizar los marcos monetario y cambiario, promover la transparencia y mejorar el clima de negocios. Con ello, se busca impulsar la inversión privada y favorecer la generación de empleo.