El incendio forestal que durante tres días afectó a las comunidades de Calderilla Grande, Calderilla Chica y parte de San Pedro de Sola, en el municipio de Tarija, fue finalmente controlado, aunque dejó como saldo más de 3.500 hectáreas quemadas, en su mayoría de pastizales, de acuerdo con el reporte del director de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) del Gobierno Municipal, Álvaro Baldiviezo.
Una vez contenido el avance del fuego, los equipos de respuesta pasaron a una fase de vigilancia y monitoreo con el objetivo de evitar una posible reactivación. Si bien el incendio ya no representa un avance activo, las unidades de emergencia permanecerán en alerta para intervenir ante cualquier requerimiento que pudiera presentarse en la zona.
Baldiviezo detalló que en las labores de control participaron distintos grupos de primera respuesta, personal municipal y bomberos de la Policía, en un despliegue que permitió contener las llamas tras tres jornadas de trabajo. También indicó que se mantiene la coordinación para atender cualquier solicitud del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), en caso de que se registre un nuevo foco de calor o se produzca una reactivación del fuego.
Con el incendio bajo control, ahora la atención se concentra en las consecuencias que dejó en las comunidades afectadas, especialmente en Calderilla Grande y Calderilla Chica, donde los primeros reportes señalan que prácticamente todos los pastizales habrían sido consumidos por las llamas. Esta situación abre paso a una nueva etapa de evaluación para determinar el impacto real de la emergencia.
En ese marco, el Gobierno Municipal de Tarija dispuso el inicio de las coordinaciones con las autoridades comunales para llevar adelante una Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN). Este procedimiento permitirá establecer cuántas familias resultaron afectadas o damnificadas, además de identificar sus principales requerimientos y definir qué tipo de asistencia podrá brindar el Municipio.
Por ahora, la UGR no cuenta con una cuantificación oficial de las familias perjudicadas, debido a que el relevamiento de información aún no ha comenzado. Las autoridades esperan que este trabajo permita dimensionar con mayor precisión el alcance de los daños y orientar las medidas de apoyo correspondientes.
El fuego se originó en Calderilla Grande, luego avanzó hacia Calderilla Chica y alcanzó parte de San Pedro de Sola, lo que obligó a mantener activos durante tres días los equipos de respuesta. Con la emergencia ya controlada, las tareas se orientan ahora a la vigilancia del área y a la evaluación de las pérdidas ocasionadas, principalmente en los pastizales de las comunidades más golpeadas.