El sector de los micros del transporte urbano no descarta aplicar un incremento de pasajes de hasta 83%, en la misma proporción en la que subió el precio del diésel. La posibilidad fue planteada por el dirigente sindicalizado Gabriel Pérez, quien sostuvo que, si el Gobierno decidió retirar la subvención, entonces “nada debe estar subvencionado”.
Pérez explicó que este lunes el sector volverá a reunirse desde tempranas horas para formalizar sus determinaciones, luego de que el sábado no consiguieran definir una postura común tras el decreto gubernamental que elevó el precio del litro de diésel de 9,80 a 17,95 bolivianos. Según indicó, varios sectores pidieron tiempo para analizar la situación y comprometerse a hacer conocer su posición este lunes. Mientras tanto, declaró que el transporte se mantiene en estado de emergencia.
En ese contexto, el representante del transporte sindicalizado afirmó que, si el Ejecutivo anunció que no habrá ningún tipo de subvención, tampoco debería existir para universitarios ni escolares. Añadió que, así como el Gobierno subió el combustible por decreto, el sector también podría elevar las tarifas por la misma vía.
Actualmente, el pasaje en micros es de 3 bolivianos y, con el incremento que se analiza, podría subir a 5 o 6 bolivianos por persona, como ya ocurrió en otras ciudades del país. Pérez sostuvo que un aumento del 83% llevaría la tarifa a esos márgenes.
El servicio de micros en la ciudad, que se paralizó el lunes tras la determinación del Gobierno, seguirá suspendido este lunes mientras no se definan nuevas tarifas. Pérez adelantó además que buscarán reunirse con el alcalde para tratar el tema de los pasajes.
El dirigente advirtió que, si se toman medidas sin consultar al transporte, un sector que asegura no recibir ningún tipo de ayuda, también responderán con sus propias decisiones. A su criterio, el conflicto es responsabilidad del Gobierno y debe resolverse con la población, sin enfrentar al transporte con los usuarios.
“Como se ha incrementado el diésel en 100% nosotros también vamos a incrementar en 100%”, remarcó, al señalar que, si la población quiere un porcentaje menor en el pasaje, también debe exigir al Gobierno una reducción equivalente en el costo del combustible.
Pérez insistió en que los transportistas no pueden trabajar a pérdida ni asumir costos que no les corresponden. Reiteró que nadie les ayuda ni les da nada, por lo que no aceptarán cargar con gastos que consideran ajenos a su actividad.
“Es cuestión del gobierno, que no nos ponga a pelear con la población”, afirmó, al asegurar que su sector está unido y actuará orgánicamente no solo en este departamento, sino también a nivel nacional. Recordó además que en otras regiones el sector público también se replegó.
A nivel nacional, la confederación del transporte convocó a una reunión y llamó al Gobierno para esta semana con el objetivo de analizar la situación y buscar posibles acuerdos. Sin embargo, el malestar y la preocupación persisten entre los transportistas por la medida adoptada.
Finalmente, Pérez pidió comprensión a la población y aseguró que el sector nunca ha querido afectar el bolsillo de la gente. Señaló que el Gobierno debe dar la cara y asumir las consecuencias de su decisión, sin trasladarlas a otros actores.