La etapa política y económica que Bolivia inauguró hace un año con la llegada al poder del presidente Rodrigo Paz se presenta ya, según el Gobierno, como una realidad visible y en marcha. Así lo expusieron en Madrid los ministros bolivianos que participaron en el Bolivia Day, donde defendieron que el país ha comenzado a ofrecer un marco más favorable para la inversión, con seguridad jurídica e incentivos fiscales.
La cita se celebró en la jornada previa a la Cumbre Iberoamericana y reunió en la Casa de América a un auditorio compuesto principalmente por empresarios e inversores. Allí, el ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Héctor Huanca, sostuvo que “hace un año los bolivianos votaron por entrar en una nueva etapa” y afirmó que, desde entonces, “Bolivia está abierta al mundo”.
En la misma línea, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, aseguró que el país ha entrado “en un tiempo diferente en Latinoamérica” y que Bolivia “puede ser protagonista de la nueva geopolítica”. Ambos remarcaron el papel de la Ley de Inversiones, actualmente en debate legislativo, que el ministro de Economía, Christian Morales, definió como una herramienta clave para el “salto económico” que busca impulsar el Ejecutivo.
Huanca afirmó ante los asistentes que, después de “veinte años de un régimen” que dejó “una situación económica muy difícil”, el Gobierno de Rodrigo Paz está “estabilizando la economía”. Morales, por su parte, explicó que el Ejecutivo ha tenido que “ordenar” la casa porque estaba “realmente muy desordenada”, en alusión al periodo comprendido entre 2006 y 2025, marcado por la hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS), fundado y liderado políticamente por Evo Morales.
La Ley de Inversiones concentró buena parte de los mensajes dirigidos al sector privado. Según Christian Morales, la norma busca “recuperar la confianza de los inversores” y contempla seguridad jurídica, contratos de largo plazo, incentivos fiscales y mecanismos de colaboración público-privada. Aramayo insistió en que “es fundamental ir de la mano de lo privado” y recordó que el proyecto fue consensuado “con el sector empresarial”.
El ministro de Economía reconoció que en Bolivia “era necesario hacer reformas”, aunque subrayó que “los más vulnerables no han estado nunca fuera de las políticas”. También aseguró que en los primeros meses de mandato el nuevo Gobierno ha “mejorado los datos macroeconómicos” con el objetivo de “generar confianza y crecer junto a ustedes”, en referencia a los empresarios presentes.
Aramayo añadió que el Ejecutivo de Rodrigo Paz está “recuperando las instituciones” y “limpiándolas de corrupción y narcoterrorismo”, y expresó su convicción de que estas políticas tendrán impacto “en la gente y el empleo”. Huanca, a su vez, señaló que el Gobierno busca inversiones que representen una oportunidad para las empresas y contribuyan al desarrollo económico de las comunidades.
Los tres ministros coincidieron en destacar el “enorme potencial de crecimiento” de Bolivia y su riqueza en minerales críticos, en un mensaje orientado a reforzar la imagen de un país que, según el Ejecutivo, quiere consolidar una nueva etapa de apertura y atracción de capitales. EFE