El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó este lunes que el Gobierno espera que el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra se reúna con los transportistas urbanos para encontrar una salida al conflicto generado por el incremento del precio del diésel y el paro de 24 horas que se cumple en la capital cruceña.
La autoridad sostuvo que el cumplimiento de la medida no es uniforme en el país y aseguró que varios sectores del transporte ya llegaron a acuerdos con el Ejecutivo. Sin embargo, señaló que en Santa Cruz todavía persisten puntos pendientes, especialmente en el transporte urbano, donde el nuevo precio del combustible impacta en una parte del parque automotor.
“El acatamiento no ha sido uniforme. Tenemos reportes principalmente de Santa Cruz, que todavía hay algunos sectores que no han encontrado una solución, que depende un poco de presentarse con el poder municipal”, manifestó Justiniano.
En ese marco, explicó que el Gobierno espera que el Concejo Municipal reciba entre hoy y mañana a los representantes del transporte urbano para avanzar hacia una solución rápida al conflicto. A su criterio, la población es la principal perjudicada mientras no se resuelva la situación.
“Esperamos que el Concejo Municipal, entre hoy y mañana, pueda recibir a los transportistas del sector urbano y se pueda llegar pronto a una solución”, señaló. Luego añadió: “Los que están sufriendo por este conflicto y la falta de solución son los ciudadanos, por quienes debemos velar para que tengan un buen servicio, una estructura de costos adecuada y un buen precio”.
Justiniano también explicó que el Ejecutivo ha planteado medidas de mediano y largo plazo para reducir el impacto de los costos del combustible sobre el transporte. Entre ellas mencionó el Fondo de Garantía para el Transporte, FONGAT, además de programas orientados a la conversión y renovación de vehículos.
“Como Gobierno hemos planteado soluciones a mediano y largo plazo, con el FONGAT, que debería ser un fondo de garantía para el transporte, donde el 50% de la garantía la pone el Estado. Con este fondo hay 95 millones de bolivianos disponibles”, afirmó.
A ello sumó el decreto destinado a facilitar la conversión de vehículos a gas y la incorporación de unidades con nuevas tecnologías, medidas que, según dijo, buscan transformar la estructura del transporte en el país.
En relación con el transporte urbano cruceño, el ministro indicó además que la situación debe analizarse considerando que una parte importante de los vehículos utiliza gasolina o GNV. “En la gasolina, como en el GNV, están en un 75% los vehículos en Santa Cruz, entonces solamente el 25% está afectado por esta subida del diésel. Entonces están tratando de encontrar una solución”, sostuvo.
Justiniano también defendió los efectos que, según el Gobierno, tuvo el incremento del precio del diésel. Afirmó que la reducción de las filas en los surtidores responde a una menor compra destinada al desvío y al contrabando.
“Al haber una reducción del precio del diésel, han bajado las colas. Evidentemente había una compra excesiva para el desvío, para que se alimenten algunas estructuras mafiosas que estaban trabajando en esto, en el contrabando, y que perjudicaban justamente al pequeño productor”, dijo.
Finalmente, la autoridad insistió en que el Ejecutivo busca normalizar el abastecimiento y, al mismo tiempo, impulsar soluciones estructurales para el sector. En ese contexto, planteó que mientras se aplican las medidas anunciadas por el Gobierno, el municipio y el transporte alcancen un acuerdo transitorio.