El estadio Tahuichi Aguilera avanza en su preparación para convertirse en sede de la final única de la Copa Sudamericana 2027, un hecho que marcará un precedente para Bolivia al recibir por primera vez una definición internacional de este nivel. En ese contexto, autoridades departamentales y nacionales anunciaron la firma de un convenio intergubernativo destinado a la implementación y adecuación del principal escenario deportivo de Santa Cruz, con una inversión de Bs 51.170.898 financiada en su totalidad por la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE).
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, remarcó la relevancia de que el país sea anfitrión de una final continental y sostuvo que esta designación representa una oportunidad para fortalecer el turismo y proyectar la imagen de Bolivia ante Sudamérica y el mundo. “Esa es una final también histórica para el país, porque es una final internacional, primera vez que se va a jugar en nuestro país. Así que, de Conmebol, pues bueno, es algo muy necesario para el turismo y, obviamente, los ojos de Sudamérica y del mundo van a estar en Santa Cruz y en Bolivia en noviembre del próximo año”, manifestó.
El anuncio fue realizado junto al ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y Enrique Bruno, director de la UPRE. En la ocasión, las autoridades confirmaron que el financiamiento cubrirá el 100% del monto establecido en el convenio y que esos recursos estarán destinados a las obras requeridas para adecuar el estadio a las exigencias de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).
La preparación del Tahuichi ya había sido evaluada en agosto de este año, cuando una delegación de la Conmebol, encabezada por Nery Pumpido, director de Desarrollo de la entidad, realizó una inspección al escenario deportivo. En esa visita también participaron representantes de la Gobernación cruceña y de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
Durante esa revisión, la Conmebol destacó los avances alcanzados en el estadio, aunque también observó la necesidad de realizar mejoras en distintos aspectos, especialmente en el terreno de juego. La inspección permitió identificar las exigencias que aún deben cumplirse, un trabajo que quedará en manos de las autoridades bolivianas con el objetivo de que Santa Cruz esté en condiciones de recibir la final continental.