El ministro de Trabajo, Edgar Morales, reiteró este lunes que la disposición para entablar un diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores movilizados permanece vigente, a pesar de la reanudación de las protestas en diversas regiones del país.
Diversos sindicatos afiliados a la COB, la principal organización sindical de Bolivia, junto con mineros cooperativistas, retomaron las manifestaciones en rechazo al Decreto Supremo 5503, que eliminó la subvención a los combustibles tras más de veinte años de vigencia.
La huelga indefinida convocada por la COB desde la semana pasada, impulsada principalmente por mineros estatales y federaciones del magisterio, se fundamenta en la preocupación por el impacto directo que esta medida podría tener en el costo de vida de la población.
Durante una marcha en La Paz, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que el descontento contra el decreto sigue creciendo. Indicó que cada día se suman más sectores que perciben que esta normativa afecta gravemente al pueblo boliviano.
Desde el Gobierno, el ministro Morales señaló que se han enviado invitaciones formales para dialogar a diferentes sindicatos, incluida la COB, aunque hasta el momento no han recibido una respuesta favorable. Reconoció que desconocen las razones por las cuales no se ha aceptado la convocatoria.
A pesar de ello, Morales enfatizó que la voluntad para el diálogo sigue abierta. Destacó que la invitación no solo está dirigida a la Central Obrera Boliviana, sino a todos los sectores que participan en las movilizaciones, insistiendo en que el diálogo es el camino para resolver el conflicto.
Mientras las protestas continúan, el Ejecutivo busca establecer canales de negociación en medio de una creciente tensión social generada por la eliminación de la subvención a los combustibles
