El costo de la subvención a los combustibles volvió a quedar en el centro del debate económico y político, en medio de la presión por el abastecimiento de carburantes y las crecientes exigencias para revisar ese esquema. El ministro de Trabajo, Williams Bascopé, sostuvo que el sistema vigente terminó convirtiéndose en un incentivo para el contrabando, al permitir que el combustible se compre caro en el exterior y se venda barato en el mercado interno.
“Traemos caro de afuera, traemos muy caro de afuera y la vendemos barato acá adentro. Es un negocio redondo para quienes contrabandean y roban diésel y gasolina”, advirtió la autoridad, al remarcar que el problema no se resolvería únicamente con un cambio de Gobierno. A su juicio, mientras no se atienda la crisis económica, la falta de recursos para sostener la subvención seguirá presente.
Bascopé también dimensionó el peso fiscal del mecanismo al señalar que cada semana se requieren 55 millones de dólares para mantenerlo. En esa línea, afirmó que el contrabando no desaparecería incluso con sanciones extremas. “Aunque usted ponga pena capital o perpetua, el tema del contrabando va a continuar”, dijo.
El ministro relacionó la situación actual con el agotamiento de la bonanza gasífera y cuestionó que durante años la subvención haya sido sostenida con esos ingresos. Con ello, rechazó que la salida pase por acortar el mandato del presidente Rodrigo Paz, como plantean algunos sectores en el marco de la crisis.
La discusión sobre la subvención coincide además con la preparación de una nueva ampliación del Estado de excepción. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó que el gabinete aprobó el decreto para extender la medida por otros 90 días y que ahora se espera la autorización de la Asamblea Legislativa.
“Se trata de un decreto para la ampliación del estado de excepción, tal como se había adelantado el día de ayer. Y mientras los factores de riesgo permanezcan, esperamos que el Congreso apruebe este decreto para que podamos ampliar por 90 días más el Estado de excepción que en el que estamos en este momento”, señaló Justiniano luego de la reunión de gabinete.
Desde la oposición, el líder de Libre, Jorge Tuto Quiroga, no cerró la puerta a analizar la ampliación, aunque pidió que el Ejecutivo presente formalmente el decreto y rinda cuentas sobre los resultados alcanzados hasta ahora.
En paralelo, surgieron también voces críticas desde Santa Cruz. El vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, advirtió que no aceptarán una nueva reducción de la subvención mientras el Gobierno no ajuste su propio gasto. “Mientras el Gobierno no recorte el gasto público ni sacrifique gastos, el pueblo no aceptaremos una quitada al subsidio del combustible. Ya hicimos sacrificios desde el 17 de diciembre y todo sigue igual”, afirmó.