Julio Herrera fue uno de los nombres propios en la victoria de Oriente Petrolero por 1-0 frente a Guabirá, en el marco de la tercera fecha de la Copa Bolivia. El mediocampista convirtió el único gol del partido desde el punto penal en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera y terminó siendo decisivo para que el conjunto refinero se quedara con los tres puntos.
Más allá de su aporte en el marcador, Herrera puso el foco en un aspecto que considera clave dentro del plantel: la competencia interna. Tras la rotación dispuesta por el director técnico Gustavo Florentín, el volante destacó que los jugadores con menos minutos están preparados para aprovechar cada oportunidad y pelear por un lugar en el equipo.
“No solo soy yo, somos todos los que venimos peleando desde un poco más atrás y tenemos que competirles el puesto a los que están adelante. Es importante esta competencia interna para que ellos no se relajen”, manifestó.
En la misma línea, Herrera remarcó que el objetivo de quienes esperan su chance es elevar el rendimiento general del grupo y obligar al entrenador a tener más variantes a la hora de definir la formación titular. “Queremos ponérsela difícil al entrenador al momento de que tenga que elegir a quién poner y armar su equipo. Los jugadores estamos mentalizados en eso: en entregarnos al máximo y ser una opción más”, afirmó.
El mediocampista también valoró el gol como una señal positiva en lo personal, ya que le permite recuperar confianza después de un inicio en el que le costó encontrar regularidad. “Me motiva mucho marcar porque eso me devuelve confianza, algo que al principio capaz me estaba costando obtener”, sostuvo.
Aun así, Herrera prefirió mantener la cautela y dejó en claro que no se conforma con esta actuación. “Aún falta mucho por demostrar y tengo que seguir trabajando”, concluyó, con la mira puesta en sostener su nivel para seguir siendo considerado en Oriente Petrolero.