El presidente chileno José Antonio Kast inició este jueves su desplazamiento hacia Bolivia con un mensaje publicado en sus redes sociales, acompañado de una fotografía en la que aparece abordando el avión presidencial. “Rumbo a Iquique, camino a una visita histórica a Bolivia”, escribió al anunciar el viaje que lo llevará este viernes 16 de octubre a reunirse con el mandatario Rodrigo Paz.
El trayecto contempló una escala en Iquique, en el norte de Chile, donde Kast pasó la noche antes de continuar su vuelo hacia La Paz. Su arribo al aeropuerto internacional de El Alto se produce en medio de un operativo de seguridad y de un programa protocolar preparado por el Gobierno boliviano para recibirlo.
La visita quedará registrada como la primera de Estado de un presidente chileno a Bolivia desde 1955, cuando Carlos Ibáñez del Campo estuvo en ese país. Además, se da en un escenario en el que ambas naciones mantienen sus vínculos diplomáticos a nivel consular y sin embajadores desde 1978.
La delegación chilena tendrá una composición política y regional. Junto a Kast viajarán el canciller Francisco Pérez Mackenna; el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas; y la ministra de Energía, Ximena Rincón. También forman parte de la comitiva los gobernadores Diego Paco, de Arica y Parinacota; José Miguel Carvajal, de Tarapacá; y Ricardo Díaz, de Antofagasta, además de asesores de la Presidencia.
La presencia de estas autoridades regionales responde a los intereses compartidos que mantienen sus regiones con Bolivia en materias como actividad portuaria, transporte de mercancías, minería, migración y seguridad fronteriza.
Una vez en territorio boliviano, Kast recibirá honores militares del Regimiento de Infantería 1 Colorados de Bolivia, con la interpretación de los himnos nacionales. Luego se trasladará al centro político de La Paz, donde a las 10:00 está programada la reunión bilateral con Rodrigo Paz, en la que también participarán sus cancilleres y ministros delegados. Al mediodía, ambos gobiernos entregarán un pronunciamiento conjunto sobre los resultados del encuentro.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, sostuvo que la visita busca traducir el acercamiento político en avances concretos en el plano económico y comercial. “Es realmente una visita histórica de un presidente de Chile. Esto materializa este diálogo en torno a intereses de carácter económico, comercial, productivo y de seguridad que hemos establecido”, afirmó.
En paralelo, la Policía boliviana anunció el despliegue de 600 efectivos en La Paz y El Alto, además de restricciones al tránsito vehicular en las inmediaciones de la plaza Murillo, como parte del operativo de resguardo de la delegación.
Aramayo también subrayó que uno de los principales desafíos compartidos es enfrentar el crimen organizado, en particular el paso de vehículos robados que cruzan la frontera. “Uno de los desafíos fundamentales es enfrentar de manera categórica y colaborativa el crimen organizado, especialmente de aquellos vehículos que son robados en nuestro territorio y terminan cruzando la frontera en plena impunidad”, señaló.
La jornada se desarrolla, además, en medio de controversias por cargamentos de madera boliviana investigados en Chile bajo sospechas de contaminación con drogas. Ese asunto ya fue abordado por las cancillerías, aunque no figura entre los temas oficiales anunciados para la reunión presidencial.
El día concluirá a las 19:00 con la presentación de los acuerdos alcanzados. Para ambos gobiernos, el encuentro representa una oportunidad de avanzar en integración económica y cooperación fronteriza, pese a las diferencias históricas que han marcado la relación entre Bolivia y Chile.